
Créditos de imagen: Le Monde / AFP
El entrenador del Real Madrid, Xabi Alonso, se sumó este viernes 17 de octubre a las críticas contra la decisión de LaLiga de disputar el partido Villarreal-Barcelona en Miami, Estados Unidos, el próximo mes de diciembre. Durante la rueda de prensa previa al partido contra el Getafe, el técnico vasco expresó su total respaldo a las protestas que los capitanes de los 20 equipos de Primera División tienen planeado llevar a cabo durante la jornada 9 del campeonato español.
«Ni los jugadores ni yo estamos contentos con que se juegue en Miami. Estamos en contra de que se tome de manera unilateral una decisión que afecta a todos», declaró Alonso con firmeza ante los periodistas congregados en Valdebebas. El entrenador madridista fue aún más contundente al afirmar que este tipo de decisiones «adulteran la competición» y que deberían tomarse con el consenso de todos los actores involucrados: clubes, futbolistas y aficionados.
La polémica por el partido de Miami ha ido escalando en las últimas semanas, y alcanzó su punto máximo cuando la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) anunció que los jugadores realizarían una protesta simbólica durante los encuentros de la jornada 9. La acción consistirá en detener el juego durante 30 segundos al inicio de cada partido, momento en el que los capitanes de ambos equipos se acercarán al centro del campo para mostrar pancartas con mensajes de rechazo a la medida de LaLiga.
El duelo Villarreal-Barcelona, que originalmente estaba programado para disputarse en el Estadio de la Cerámica, fue trasladado a Miami por decisión unilateral del presidente de LaLiga, Javier Tebas, como parte de su estrategia para expandir la marca del campeonato español en el mercado norteamericano. Sin embargo, esta decisión ha generado un rechazo generalizado entre futbolistas, entrenadores y aficionados, que consideran que rompe con la esencia de la competición y perjudica a los seguidores que no podrán asistir al partido en persona.
Xabi Alonso no es el primer entrenador en pronunciarse contra el partido de Miami. Hansi Flick, técnico del Barcelona, también expresó este viernes su descontento con la medida, afirmando que «los jugadores no están contentos y yo tampoco lo estoy, pero LaLiga decide y tendremos que jugar». Las palabras de ambos entrenadores reflejan el malestar generalizado que existe en el mundo del fútbol español respecto a esta decisión.
El vasco también aprovechó la rueda de prensa para abordar otros temas de actualidad del Real Madrid. Respecto al partido contra el Getafe, Alonso destacó la importancia de mantener la concentración y la intensidad: «Es un campo difícil, el Getafe siempre compite al máximo y no nos va a poner las cosas fáciles. Necesitamos estar al cien por cien desde el primer minuto». El técnico confirmó que Mbappé y Mastantuono están disponibles para el duelo, pero que deberá hacer rotaciones debido a las múltiples bajas por lesión.
Sobre Jude Bellingham, que ha mostrado un nivel irregular en los últimos partidos, Alonso fue claro: «Necesitamos al mejor Jude. Es un jugador fundamental para nosotros, y sé que está trabajando duro para recuperar su mejor versión». El inglés, que la temporada pasada fue determinante en el título de Liga del Real Madrid, aún no ha encontrado su mejor nivel en este inicio de curso, y las expectativas sobre él son enormes.
El apoyo de Xabi Alonso a las protestas de los futbolistas representa un mensaje potente hacia LaLiga y Javier Tebas. El entrenador del Real Madrid, uno de los clubes más influyentes del mundo, está utilizando su posición para defender los intereses de los jugadores y de la competición en general. Su postura también refleja la creciente tensión entre los clubes y la dirección de LaLiga, que en los últimos años ha tomado decisiones controvertidas sin consultar previamente con los equipos.
Las protestas previstas para este fin de semana prometen ser históricas. Por primera vez en la historia de LaLiga, los 20 equipos de Primera División actuarán de manera coordinada para expresar su rechazo a una decisión de la patronal. La imagen de los jugadores deteniendo el juego durante 30 segundos en cada partido dará la vuelta al mundo y pondrá en evidencia el descontento generalizado que existe en el fútbol español.
LaLiga, por su parte, ha intentado minimizar el impacto de las protestas. En un comunicado oficial, la organización defendió la decisión de llevar el partido a Miami como parte de su «estrategia de internacionalización» y aseguró que «el crecimiento global de LaLiga beneficia a todos los clubes, jugadores y aficionados». Sin embargo, estas explicaciones no han logrado convencer a nadie, y el conflicto parece lejos de resolverse.
El partido Villarreal-Barcelona en Miami está programado para el 14 de diciembre, y todo indica que la polémica seguirá creciendo en las próximas semanas. Mientras tanto, Xabi Alonso y el Real Madrid se preparan para afrontar el derbi madrileño del domingo, con la mirada puesta en mantener su liderato en LaLiga y en enviar un mensaje claro: el fútbol español no puede ser gestionado de espaldas a sus protagonistas.
Fuente: AS | Cadena SER