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Real Madrid se prepara para escribir una página histórica en sus anales europeos al enfrentar el desafío logístico más complejo de su centenaria participación en competiciones continentales: el viaje más largo de la historia del club para disputar un partido de la UEFA Champions League ante el Kairat de Almaty, Kazakhstan, en la segunda jornada de la fase de liga de la temporada 2025/26. Este encuentro, programado para el martes a las 18:45 hora española, representará un reto sin precedentes tanto desde el punto de vista deportivo como organizacional para la expedición merengue.
La distancia entre Madrid y Almaty supera los 6.000 kilómetros, requiriendo un vuelo de aproximadamente 8 horas y media en condiciones normales, sin contar las escalas técnicas necesarias y los tiempos de espera en aeropuertos internacionales. Esta cifra supera ampliamente cualquier desplazamiento previo del Real Madrid en competiciones europeas, estableciendo un nuevo récord que probablemente permanezca imbatible durante muchos años considerando la geografía europea tradicional de la Champions League.
El club blanco ha iniciado los preparativos logísticos con varios meses de antelación, coordinando aspectos como el vuelo chárter, las condiciones de alojamiento, la adaptación al cambio horario y las medidas de seguridad necesarias para garantizar que la expedición llegue en condiciones óptimas al estadio Almaty Arena. La diferencia horaria de cinco horas respecto a España añade una complejidad adicional que Carlo Ancelotti y su cuerpo técnico deben gestionar cuidadosamente.
Almaty, la antigua capital de Kazakhstan y su ciudad más poblada, se encuentra situada en las estribaciones de las montañas Tian Shan, a una altitud de aproximadamente 800 metros sobre el nivel del mar. Estas condiciones geográficas y climáticas particulares representan un factor adicional que el cuerpo técnico madridista debe considerar en la preparación específica del partido, especialmente considerando que el encuentro se disputará en octubre, cuando las temperaturas en la región kazaja comienzan a descender significativamente.
El Kairat de Almaty, club fundado en 1954 y con una rica historia en el fútbol de Asia Central, representa para el Real Madrid un rival completamente desconocido en términos de enfrentamientos directos, pero que ha demostrado capacidad competitiva al clasificarse para la fase de liga de la Champions League. Los kazajos han realizado una inversión importante en infraestructuras y fichajes para competir dignamente en el escenario europeo más prestigioso.
Desde el punto de vista deportivo, este partido plantea interrogantes tácticos interesantes para Carlo Ancelotti. El técnico italiano debe decidir si apuesta por un once titular que garantice la máxima competitividad o si aprovecha para dar descanso a jugadores clave considerando las dificultades del desplazamiento y la acumulación de partidos en el calendario madridista. La gestión de las rotaciones será crucial para mantener la frescura física del equipo.
Los aficionados madridistas que deseen acompañar al equipo en este histórico desplazamiento se enfrentan a un desafío económico y logístico considerable. Los vuelos comerciales desde Madrid hasta Almaty, con las escalas necesarias, pueden superar fácilmente las 12 horas de viaje total, sin contar los tiempos de conexión. Esta circunstancia limitará significativamente el número de seguidores que puedan desplazarse para apoyar al equipo.
La UEFA ha establecido protocolos especiales para este tipo de desplazamientos transcontinentales, garantizando que se cumplan todos los estándares de seguridad, comodidad y tiempo de recuperación necesarios para que los equipos puedan competir en condiciones equitativas. Estos protocolos incluyen especificaciones sobre los horarios de llegada mínimos, las condiciones de alojamiento y los entrenamientos de adaptación.
Fuente: MARCA