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El Real Madrid vivió este domingo 7 de diciembre una noche para olvidar en el Santiago Bernabéu. Los merengues cayeron 0-2 ante el Celta de Vigo en un partido que terminó con dos expulsiones y que deja al equipo de Xabi Alonso cuatro puntos por detrás del Barcelona en LaLiga. El conjunto gallego aprovechó los errores defensivos del Madrid y se llevó un triunfo histórico que no lograba en la Casa Blanca desde hace 20 años.
La tarde empezó mal para el conjunto blanco cuando Éder Militao se lesionó al minuto 21. El brasileño sintió una molestia en el muslo izquierdo durante una carrera defensiva y tuvo que abandonar el campo con ayuda del cuerpo médico. Antonio Rüdiger entró en su lugar, pero la zaga madridista nunca logró encontrar el equilibrio. La baja de Militao se suma a una lista de lesionados que cada vez pesa más en el rendimiento del equipo.
Tras un primer tiempo sin goles, el Celta encontró el camino en el segundo acto. Williot Swedberg, que había entrado al descanso, abrió el marcador al minuto 53 con un remate de derecha tras una asistencia de Bryan Zaragoza. El gol dejó tocado a un Madrid que no reaccionó a tiempo y que poco después se quedó con diez hombres tras la expulsión de Fran García por doble amarilla al minuto 64.
Con uno menos, el Madrid intentó empujar con Mbappé, Vinícius y Rodrygo, pero las llegadas carecieron de precisión. La frustración creció en las gradas y en el campo. Jude Bellingham vio la amarilla al minuto 62, y en el tiempo añadido, Rodrygo y Federico Valverde también fueron amonestados. Para colmo, Álvaro Carreras recibió la segunda amarilla al minuto 90+2, dejando al Madrid con nueve jugadores en los últimos instantes.
El Celta no perdonó y sentenció el encuentro. Al minuto 90+3, Swedberg volvió a aparecer dentro del área para marcar el 0-2 con la derecha, ya sin oposición efectiva. El delantero sueco firmó doblete y cerró una noche que el club gallego celebró con euforia. Para el Celta, esta victoria representa un golpe de prestigio ante uno de los grandes de Europa, y para el Madrid, una señal de alarma que obliga a replantear muchas cosas.
La derrota deja al Real Madrid en una situación complicada antes del duelo de Champions League ante el Manchester City. La defensa está tocada por lesiones y suspensiones, y el equipo mostró falta de solidez en momentos clave. La ventaja del Barcelona en la cima de LaLiga ahora es de cuatro puntos, una distancia que podría complicar las aspiraciones madridistas si no se corrige el rumbo rápidamente.
Xabi Alonso tendrá que trabajar intensamente en los próximos días para recuperar la confianza de un vestuario golpeado. La resonancia magnética a Militao marcará el siguiente paso, y las bajas por suspensión obligarán a buscar alternativas en la defensa. El Bernabéu quedó en silencio al final del partido, consciente de que esta noche puede marcar un antes y un después en la temporada del Real Madrid.
Fuente: clarosports.com