Créditos: BBC – Momento de la polémica decisión del VAR en Newcastle vs Arsenal
La Premier League vuelve a estar en el centro de la controversia por las decisiones del VAR tras el polémico encuentro entre Newcastle y Arsenal, donde una decisión arbitral que inicialmente concedía un penalti a favor de los Gunners fue posteriormente revertida por el Video Assistant Referee, generando un intenso debate sobre la efectividad y consistencia del sistema de videoarbitraje en el fútbol inglés. La decisión ha reavivado las críticas sobre el uso de la tecnología en el fútbol y ha puesto de nuevo en entredicho la formación y criterios de los árbitros que operan el sistema.
El incidente se produjo en el minuto 15 del encuentro cuando Viktor Gyökeres, delantero del Arsenal, fue aparentemente derribado en el área por el portero del Newcastle, Nick Pope, tras una mala cesión de Jacob Murphy. El árbitro principal, Jarred Gillett, inicialmente señaló penalti tras considerar que había existido contacto suficiente para sancionar la acción. Sin embargo, la intervención del VAR, operado por Darren England, recomendó una revisión en el campo que duró aproximadamente tres minutos y que finalmente resultó en la anulación de la pena máxima.
La decisión ha generado reacciones encontradas en el mundo del fútbol inglés. Gary Lineker y Micah Richards, reconocidos comentaristas y exfutbolistas, han criticado duramente lo que consideran un uso «inoperante» del VAR. Lineker fue particularmente duro en sus declaraciones: «El VAR se ha vuelto inoperante. Estas decisiones están destruyendo la esencia del fútbol», mientras que Richards añadió que «la inconsistencia en las decisiones está generando más confusión que claridad».
Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, mostró su descontento con la decisión pese a que su equipo finalmente ganó el encuentro por 2-1. El técnico español consideró que la acción era claramente penalti y criticó el tiempo que tardó el VAR en tomar la decisión: «Tres minutos para revisar una acción que parecía clara genera más dudas que certezas. Los jugadores y los aficionados merecen decisiones más rápidas y consistentes». Arteta también señaló que estas situaciones afectan al ritmo del juego y a la experiencia de los espectadores.
Howard Webb, jefe de árbitros de la Premier League, ha defendido públicamente la decisión tomada por el equipo arbitral. En declaraciones posteriores al encuentro, Webb explicó que «tras la revisión, se determinó que no había contacto suficiente para justificar la pena máxima» y respaldó la actuación tanto del árbitro principal como del operador del VAR. Sin embargo, estas explicaciones no han convencido a gran parte de la comunidad futbolística, que considera que la decisión fue errónea.
La polémica se enmarca en un contexto más amplio de cuestionamiento al sistema VAR en la Premier League. Durante la presente temporada, se han registrado múltiples decisiones controvertidas que han generado debates similares, poniendo en entredicho la efectividad del sistema que fue implementado para eliminar los errores arbitrales más evidentes. Los críticos argumentan que el VAR está creando más controversia de la que existía antes de su implementación.
Bukayo Saka, extremo del Arsenal y una de las figuras del encuentro, también expresó su frustración con la decisión: «Es difícil entender cómo una acción que parece tan clara puede ser revertida después de tanto tiempo de revisión. Esto afecta a la concentración de los jugadores y al desarrollo natural del partido». Las palabras de Saka reflejan el sentimiento general en el vestuario del Arsenal, donde consideran que fueron perjudicados por una decisión incorrecta.
El análisis técnico de la jugada muestra que Gyökeres logró tocar el balón antes del contacto con Pope, lo que según algunos expertos debería haber sido suficiente para mantener la decisión original de penalti. Sin embargo, otros analistas argumentan que el contacto fue mínimo y que el delantero sueco se dejó caer de manera exagerada, lo que justificaría la decisión final del VAR.
La inconsistencia en las decisiones del VAR se ha convertido en uno de los principales problemas del sistema. Los aficionados y profesionales del fútbol señalan que acciones similares son sancionadas de manera diferente dependiendo del árbitro, del operador del VAR y incluso del estadio donde se juegue el partido. Esta falta de uniformidad está generando desconfianza en el sistema y cuestionando su utilidad real.
El impacto económico de estas decisiones controvertidas también es significativo. Los clubes que se sienten perjudicados por decisiones del VAR ven afectadas sus aspiraciones deportivas, lo que puede tener consecuencias en términos de clasificación a competiciones europeas, descenso o permanencia en la categoría. En el caso específico del Arsenal, aunque finalmente ganaron el partido, la polémica ha generado un debate que trasciende el resultado final.
La Premier League se encuentra en una encrucijada respecto al futuro del VAR. Las continuas controversias están erosionando la confianza de los aficionados en el sistema, mientras que los clubes exigen mayor transparencia y consistencia en las decisiones. Algunas voces ya piden una revisión completa del protocolo de uso del VAR o incluso su eliminación temporal hasta que se pueda garantizar un funcionamiento más eficiente.
La situación también pone de manifiesto la necesidad de mejorar la formación de los árbitros que operan el sistema VAR. La interpretación de las jugadas no puede depender únicamente del criterio personal del operador, sino que debe basarse en criterios objetivos y uniformes que garanticen la consistencia en las decisiones. La Premier League deberá abordar estos problemas si quiere mantener la credibilidad del sistema.
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