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PSG inició la defensa de su corona continental con un contundente 4-0 ante Atalanta en el Parc des Princes. La solidez del campeón se expresó desde el arranque: Marquinhos abrió el marcador a los tres minutos y el equipo mantuvo una presión y circulación que sometieron a un Atalanta incapaz de responder con consistencia. Khvicha Kvaratskhelia, Nuno Mendes y Gonçalo Ramos completaron la goleada, que dejó en evidencia la superioridad colectiva de los parisinos pese a que el técnico tuvo ausencias por lesión en la plantilla.
Qué mostró el líder francés: la receta de PSG fue clara: control del balón, triangulaciones cerca del área y activación de los carrileros para abrir la defensa rival; a esto sumó un ritmo de juego que anuló las ofensivas transitorias de Atalanta. El penal fallado por Bradley Barcola antes del descanso fue anecdótico porque el dominio ya se había consolidado. El cuerpo técnico, liderado por Luis Enrique, consiguió un rendimiento coral: defensa que sale con criterio, mediocampo con control posicional y delanteros con movilidad para destabilizar la última línea. En lo colectivo, PSG combinó experiencia y frescura juvenil, lo que le permitió liquidar el encuentro sin pasar sobresaltos en la segunda parte.
Implicaciones y calendario: Esta victoria no sólo aporta tres puntos; envía un mensaje a los rivales del grupo sobre la profundidad de la plantilla y la capacidad de sostener varios frentes (Ligue 1 y Champions). Aun así, las lesiones parciales y la acumulación de partidos serán variables a vigilar: mantener rotaciones inteligentes sin perder coherencia será clave para el tramo decisivo de la temporada.
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