Créditos: Major League Soccer
Leo Messi dio una entrevista que levantó polvareda. Le hicieron un ping-pong de preguntas rápidas y cuando le preguntaron si prefería ganar otro Mundial o un noveno Balón de Oro, no dudó ni medio segundo: «Otro Mundial». Así, cortito y al pie. Sin vueltas.
El rosarino nunca fue de hacerle demasiado bombo al premio individual de France Football. Ya ganó ocho y eso habla por sí solo. Pero ahora, con 38 años y viviendo su etapa en Miami, tiene las prioridades más claras que nunca. Los títulos colectivos pesan más que cualquier estatuilla dorada. «Nunca le di importancia entre comillas», confesó cuando le insistieron sobre el Balón de Oro. «Lo más importante son los premios colectivos».
Estas declaraciones suenan muy parecidas a lo que Cristiano Ronaldo dijo hace un tiempo. El portugués también le bajó el precio al Balón de Oro, diciendo que era «ficticio» y que ya no creía en esos premios porque sabía todo lo que se trabajaba detrás. Ahora Messi va por el mismo camino. Los dos cracks que dominaron el fútbol mundial durante dos décadas terminan coincidiendo en que lo que realmente importa es lo que se gana con la camiseta de tu país o de tu club.
En el mismo ping-pong, Leo dejó varias perlitas. Que prefiere el clima de Barcelona al de Miami (obvio, el calor de Florida es infernal). Que elegiría el 4-3-3 antes que el 4-4-2. Que prefiere recibir un caño antes que meter un gol en contra. Y que si tuviera que elegir entre ser técnico o dueño de un club, se queda con ser dueño. Ese Messi empresario que ya tiene sus negocios en marcha.
La frase sobre el Mundial no es casual. Argentina conquistó Qatar 2022 y eso fue el punto más alto de su carrera. Ya tiene todo: Champions, Ligas, Copas América, Mundiales. Pero si apareciera la chance de ganar otro Mundial en 2026, Leo seguramente estaría. Aunque para ese entonces tendrá 39 años y la lógica dice que será complicado.
Por ahora disfruta de su presente en Inter Miami, donde es feliz lejos de la presión europea. Ganó la Leagues Cup, está cerca de clasificar a playoffs y vive tranquilo en la ciudad que eligió para cerrar su carrera en grande. Los Balones de Oro que vengan (o no) ya son anécdota. Messi ya cumplió todos sus sueños.