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Kylian Mbappé finalmente rompió su angustiante sequía goleadora con el Real Madrid al anotar un doblete en la victoria 3-1 sobre el Getafe este 17 de noviembre. El delantero francés llevaba cinco partidos sin marcar, lo que había generado una ola de críticas y cuestionamientos sobre su adaptación al club blanco. Sin embargo, esta noche en el Bernabéu demostró por qué es considerado uno de los mejores delanteros del mundo y calló todas las bocas que dudaban de su calidad.
El primer gol llegó al minuto 23 después de una brillante jugada colectiva que terminó con Mbappé definiendo con la zurda al primer palo. La hinchada blanca estalló en júbilo porque sabían que su estrella necesitaba ese gol para recuperar la confianza perdida. El segundo tanto fue aún más espectacular: recibió un pase filtrado de Bellingham, encaró al defensa con velocidad pura y disparó cruzado sin darle oportunidad al portero rival. Fue el Mbappé que todos esperaban ver desde que fichó por el Madrid el pasado verano.
Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, se mostró satisfecho en rueda de prensa: «Sabíamos que Kylian necesitaba tiempo para adaptarse a nuestra forma de jugar. Es un futbolista extraordinario y hoy lo demostró. Nunca dudamos de él». El técnico italiano también destacó que la presión mediática había sido excesiva considerando que Mbappé apenas lleva cuatro meses en el club. «En el Madrid siempre hay exigencia, pero debemos ser pacientes con los nuevos fichajes», añadió.
Los números de Mbappé en su primera temporada merengue no eran malos antes de este partido: 8 goles y 4 asistencias en 15 encuentros. Sin embargo, la racha de cinco partidos sin marcar había encendido las alarmas porque coincidió con un bajón en el rendimiento colectivo del equipo. El Real Madrid había perdido terreno en LaLiga frente al Barcelona, y muchos señalaban al francés como uno de los responsables por no estar a la altura de las expectativas.
Con este doblete, Mbappé no solo recupera la confianza sino que también manda un mensaje claro a sus críticos: está aquí para quedarse y para ganar títulos. El delantero celebró sus goles con pasión, casi con rabia contenida, como queriendo demostrar que todas las dudas eran infundadas. Ahora viene una seguidilla de partidos importantes, incluido un Clásico contra el Barcelona en diciembre, donde el francés tendrá la oportunidad de consolidarse definitivamente como el líder ofensivo que el Madrid necesita. La sequía terminó, y el Santiago Bernabéu puede volver a soñar con ver al mejor Mbappé.