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Kylian Mbappé volvió a generar ruido en Francia. El delantero del Real Madrid abandonó la concentración de los Bleus antes del partido contra Azerbaiyán alegando una inflamación en el tobillo derecho que requiere estudios médicos en Madrid. La Federación Francesa confirmó la baja, pero las críticas no tardaron en llegar desde todos los frentes.
Jérôme Rothen, exfutbolista internacional, no se guardó nada y disparó con munición gruesa: «Mbappé es el capitán y recibe un trato especial, vale. Pero hay otros jugadores que cargan la misma cantidad de partidos y también están cansados. ¿Acaso ellos no preferirían saltarse un partido sin importancia? Claro que sí, pero van porque les toca».
Rothen fue más allá y advirtió que estos privilegios pueden dinamitar un vestuario cuando las cosas no vayan bien: «Mientras ganas, nadie dice nada. Pero cuando se empiece a torcer, decisiones así pasan factura. Sigo pensando que hay jugadores hartos de todo esto». Sus palabras reflejan un malestar que, según varios medios franceses, ya existe entre algunos integrantes del plantel.
En el otro extremo de la balanza apareció Emmanuel Petit, quien defendió a muerte al delantero: «Están intentando crear un escándalo donde no lo hay. Hablamos del líder de Francia, del que ha firmado siete goles y cinco asistencias en sus últimos seis partidos. Si yo fuera jugador, no me molestaría que le dieran un trato preferente: es un tipo que te gana partidos él solo».
Lo cierto es que la situación genera suspicacias. Francia ya estaba clasificada al Mundial 2026, el partido ante Azerbaiyán era intrascendente desde lo deportivo, y Mbappé venía de marcar un doblete contra Ucrania. ¿Era realmente necesario que viajara a Bakú? El sentido común dice que no, pero el rol del capitán implica estar presente incluso cuando las cosas están resueltas.
El técnico Didier Deschamps evitó avivar la polémica: «Kylian tiene una molestia en el tobillo y decidimos que era mejor que regresara a Madrid para hacerse pruebas. No vamos a arriesgar a un jugador clave cuando ya estamos clasificados». Mensaje claro: primero la salud, después todo lo demás.
Ahora Mbappé tendrá que demostrar en el Real Madrid que su lesión era real y no una simple excusa para descansar. Carlo Ancelotti seguramente lo someterá a evaluaciones médicas exhaustivas antes de confirmar su disponibilidad para el próximo partido de LaLiga. La pelota, nunca mejor dicho, está en su cancha.