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El Manchester United dejó escapar dos puntos importantes en Old Trafford. Los Red Devils empataron 1-1 con el West Ham en un partido correspondiente a la jornada 14 de la Premier League, tras ceder el gol del empate a los 83 minutos.
Diogo Dalot había adelantado al United en el marcador, poniendo a su equipo en una posición cómoda para sumar tres puntos vitales. Sin embargo, la defensa regaló el empate cuando Soungoutou Magassa apareció en el área para marcar el 1-1 y estropear el triunfo de los locales. El gol llegó después de una serie de desatenciones defensivas que Ruben Amorim no pudo corregir desde el banquillo.
El técnico portugués se mostró disgustado en rueda de prensa. «Permitir un gol en esas circunstancias es inaceptable», comentó Amorim tras el encuentro. El empate dejó al Manchester United en el sexto lugar de la tabla, desaprovechando una oportunidad de oro para escalar posiciones. Con una victoria, habrían igualado en puntos al Chelsea, que ocupa el quinto puesto.
El West Ham rescató un punto clave en su lucha por la permanencia. El conjunto visitante llegó a Old Trafford sin demasiadas expectativas, pero su garra en los minutos finales les permitió llevarse un resultado valioso. La afición del United abandonó el estadio con sensación de frustración, ya que el equipo sigue sin encontrar la consistencia necesaria para competir en la parte alta de la tabla.
Amorim lleva pocas semanas al mando del Manchester United, pero ya empieza a sentir la presión que genera entrenar a uno de los clubes más grandes del mundo. El empate frente al West Ham es otro tropiezo en una temporada que no termina de despegar. Los Red Devils necesitan mejorar su capacidad para cerrar partidos si quieren aspirar a objetivos importantes.
El siguiente compromiso del United será crucial para intentar recuperar la confianza. Mientras tanto, los aficionados siguen esperando que el equipo encuentre la forma de competir al nivel que su historia exige.
Fuente: espn.com/soccer/match