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El Real Madrid atraviesa su peor momento de la temporada y ve cómo la ventaja conseguida en el Clásico contra el Barcelona se evapora rápidamente. El empate 2-2 ante el Elche suma ya tres partidos sin ganar para el conjunto blanco, que incluyen la derrota en Liverpool y el empate en Vallecas frente al Rayo. Los resultados han abierto de par en par la lucha por LaLiga, con cuatro equipos separados por apenas cuatro puntos en la parte alta de la tabla.
Desde aquella victoria por 2-1 ante el Barcelona el 26 de octubre, el Real Madrid solo ha sumado cuatro puntos de doce posibles. El equipo de Xabi Alonso había logrado distanciarse del Barcelona tras el Clásico, pero ahora esa diferencia se ha reducido a un solo punto. Los 32 puntos del Madrid contrastan con los 31 del Barcelona, los 29 del Villarreal y los 28 del Atlético de Madrid, configurando una competición abierta como no se veía en años.
El caso del Atlético de Madrid resulta especialmente llamativo. Hace apenas dos meses, cuando perdía 1-2 ante el Rayo en el Metropolitano a mediados de la segunda mitad, el equipo colchonero estaba a doce puntos del líder. Sin embargo, un doblete salvador de Julián Álvarez le dio la vuelta al marcador y desde entonces el Atlético solo ha pinchado una vez, ante el Celta en Vigo. La remontada incluye una goleada histórica de 5-2 al Real Madrid que marcó un punto de inflexión en la temporada.
Diego Simeone ha vuelto a los básicos que caracterizan a sus equipos: solidez defensiva y eficacia ofensiva. En sus últimos cinco encuentros de LaLiga, el Atlético solo ha recibido un gol ante el Levante, partido que terminó ganando 3-1. La racha colchonera los mantiene con opciones reales de pelear por el título si los grandes continúan dejando puntos por el camino. La regularidad que muestra el conjunto rojiblanco es preocupante para Real Madrid y Barcelona.
El Villarreal, por su parte, se perfila como la revelación de la temporada. Con cinco victorias consecutivas y únicamente dos derrotas en toda la competición (ante Atlético y Real Madrid), el submarino amarillo se ubica a solo tres puntos del liderato. Marcelino está consiguiendo aprovechar la profundidad de su plantilla, rotando constantemente sin perder efectividad. El técnico asturiano tiene a Gerard Moreno, Ayoze Pérez, Mikautadze y Oluwaseyi como opciones ofensivas, y todos están respondiendo.
Más significativo aún es que los dos empates cedidos por el Villarreal ante Betis y Celta llegaron con goles en el minuto 93 o posterior. En un fútbol ficción donde esos tantos no existieran, el submarino amarillo estaría incluso por delante del Real Madrid en la clasificación. La consistencia del equipo castellonense, sumada a su buen rendimiento en Champions League, lo convierte en un candidato serio a estar en la pelea hasta el final.
Para el Real Madrid, la situación exige una reacción inmediata. Xabi Alonso ha insistido en rueda de prensa que el equipo «sabe lo que quiere» pese a los malos resultados, relativizando la crisis al señalar que siguen siendo líderes de LaLiga y están entre los ocho primeros de Champions. Sin embargo, la dependencia excesiva de Mbappé para generar gol preocupa, y la falta de solidez defensiva en acciones a balón parado se ha vuelto recurrente.
El único aspecto positivo del partido ante Elche fue la actuación de Trent Alexander-Arnold, cuyo pie en jugadas de estrategia puede ser clave en encuentros donde Mbappé no esté acertado. Los dos tantos merengues llegaron tras acciones de balón parado, aunque no con asistencias directas del lateral inglés. Con partidos complicados por delante fuera de casa ante Girona y Athletic Club, el Real Madrid necesita enderezar el rumbo urgentemente si no quiere perder el liderato.