imagen generada por IA con fines ilustrativos.
Inter ganó 2-0 en Ámsterdam con dos cabezazos decisivos de Marcus Thuram, ambos tras saques de esquina ejecutados por Hakan Çalhanoğlu. El triunfo cobra relevancia por el contexto: Inter llega con la difícil lectura del curso pasado, donde perdió la final a lo grande; este arranque en campo complicado reviste un doble valor: recuperación de confianza y consolidación de un plan que explota superioridad aérea y exactitud en la ejecución de acciones a balón parado.
Desglose táctico: Inter apostó por una estructura sólida en bloque medio, esperando para lanzar contragolpes verticales y utilizar centros laterales como arma principal. Ajax, por su parte, intentó imponer un juego de posesión y circulación rápido, pero se topó con un Inter bien posicionado que supo cerrar espacios entre líneas y aprovechar el juego directo en la zona de finalización. La actuación de Sommer en la portería visitante (salvando ocasiones) y la capacidad del equipo italiano para sostener el 2-0 sin pasar grandes sobresaltos finales fueron determinantes.
Perspectiva: Esta victoria devuelve un impulso al proyecto interista en Europa. Con un calendario exigente, Inter demuestra que cuando conjuga solidez defensiva y variantes por arriba es un rival incómodo para cualquiera.
Fuentes :