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El Barcelona demostró una vez más su ADN competitivo al conquistar una victoria épica contra el Girona por 2-1 en un derbi catalán lleno de intensidad y suspenso en el estadio de Montjuïc. Cuando el empate parecía inevitable y el reloj marcaba el minuto 93, el defensor uruguayo Ronald Araujo se convirtió en el héroe inesperado al marcar el tanto decisivo de cabeza que devolvió el liderato provisional a los azulgranas en LaLiga EA Sports.
El encuentro comenzó con buen pie para el conjunto dirigido por Hansi Flick, cuando Pedri abrió el marcador en el minuto 12 con un remate preciso tras una jugada elaborada por el mediocampo barcelonista. La tranquilidad duró poco, ya que el Girona no se amilanó ante su poderoso rival y logró empatar antes del descanso, complicando los planes del Barcelona. En la primera mitad, el equipo de Míchel demostró valentía y pudo incluso haber conseguido más goles, poniendo en aprietos a la defensiva culé.
El técnico alemán Flick realizó ajustes tácticos cruciales en el entretiempo, buscando recuperar el control del partido. El Barcelona presionó con insistencia, multiplicando las llegadas al área rival y generando ocasiones claras, pero el portero del Girona estuvo inspirado y la fortuna no acompañaba a los atacantes blaugranas. Lamine Yamal, quien había sido duda hasta último momento, participó con destellos de calidad pero no pudo desnivellar el marcador.
Cuando todo parecía indicar que el Barcelona dejaría escapar dos puntos valiosos en su lucha por el título, Flick decidió apostar por una estrategia arriesgada al adelantar a Araujo como delantero improvisado en los últimos minutos. La jugada maestra del estratega alemán rindió frutos inmediatos. En el minuto 93, tras un centro preciso desde el costado izquierdo, Araujo se elevó con potencia y timing perfecto para conectar un cabezazo imparable que se clavó en el fondo de la red, desatando la locura en las gradas de Montjuïc.
La celebración del uruguayo fue desbordante, corriendo hacia la esquina del estadio mientras sus compañeros lo perseguían para abrazarlo. «Si jugara de delantero, haría más goles», bromeó Araujo tras el partido, entre risas, aunque reconoció que su posición natural sigue siendo la defensa. El gol del charrúa no solo salvó tres puntos vitales, sino que también envió un mensaje contundente al resto de la competencia: este Barcelona no se rinde nunca.
Con esta victoria sufrida pero merecida, el Barcelona alcanzó los 24 puntos y se colocó como líder provisional de LaLiga, a la espera del resultado del Real Madrid en el Clásico del próximo fin de semana. Hansi Flick elogió la mentalidad ganadora de su equipo y destacó la importancia de los jugadores como Araujo, capaces de aparecer en los momentos decisivos. «Necesitábamos este tipo de victoria para reforzar nuestra confianza antes del Clásico», declaró el técnico alemán.
Por su parte, el Girona dejó una excelente impresión pese a la derrota, demostrando que puede competir de tú a tú contra los grandes de España. El derbi catalán cumplió con las expectativas, brindando 90 minutos de fútbol vibrante, emociones extremas y un final cinematográfico que quedará grabado en la memoria de los aficionados barcelonistas. Araujo pasó de defender el escudo a atacar la portería rival en el momento justo, convirtiéndose en el salvador de un Barcelona que sigue soñando con el bicampeonato de LaLiga. El uruguayo, que había sido cuestionado en ocasiones anteriores por algunos errores defensivos, se redimió completamente con este tanto providencial que mantiene vivas las aspiraciones culés en todas las competiciones. La remontada psicológica conseguida en los últimos segundos representa más que tres puntos: es una declaración de intenciones de un equipo hambriento de gloria.
Fuente original: cubadebate.cu