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El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, aprovechó la Asamblea General de Socios Representantes celebrada este 23 de noviembre para lanzar duras críticas contra el FC Barcelona por los pagos realizados al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira. En un discurso contundente, Pérez exigió explicaciones sobre las transferencias millonarias que el club azulgrana realizó durante 17 años consecutivos al responsable de los ascensos y descensos arbitrales en España.
«No es normal que el Barcelona haya pagado al vicepresidente de los árbitros más de 8 millones de euros durante al menos 17 años, cualquiera que sea el motivo», afirmó tajante el mandamás merengue ante los socios representantes. Pérez insistió en su denuncia: «Lo repito: cualquiera que sea el motivo, no es normal». El presidente destacó que Negreira no era un cargo menor, sino el vicepresidente de la cúpula arbitral con funciones clave en el sistema, incluyendo la comunicación de ascensos y descensos de árbitros.
La intervención de Florentino incluyó un dato revelador que busca establecer una conexión directa entre los pagos y los resultados deportivos. «Un período que coincide, casualmente, con los mejores resultados deportivos del Barcelona en nuestro país», remató el presidente blanco, señalando que durante esos años el equipo culé conquistó múltiples títulos de LaLiga y Copa del Rey. Esta afirmación generó aplausos entre los asistentes a la Asamblea, quienes han seguido de cerca el desarrollo del caso.
El dirigente también apuntó contra el actual presidente del Comité Técnico de Árbitros, Fran Soto, por su postura conciliadora respecto al escándalo. «Ha pedido que se pase página y que olvidemos el caso Negreira. ¿Quién lo va a olvidar?», preguntó retóricamente Pérez. El presidente del Real Madrid insistió en que el problema persiste porque «la mayoría de los árbitros del caso Negreira» continúan ejerciendo en LaLiga, una situación que, según él, «les impide actuar con neutralidad».
Pérez cerró su alegato con un ejemplo concreto que ilustra la gravedad de la situación: «¿Cómo es posible que, en la previa de la final de Copa, el árbitro del partido dijera que los árbitros iban a tomar medidas contra nuestro club? ¿Antes de una final de la Copa del Rey? Debería haber sido apartado y no se tomó ninguna medida al respecto». Esta referencia al encuentro entre Real Madrid y Real Sociedad evidencia la preocupación del club blanco por supuestos sesgos arbitrales.
La Asamblea también sirvió para que Florentino criticara duramente al presidente de LaLiga, Javier Tebas, por su intento de llevar un partido oficial a Miami. «No es más que otra propuesta fallida de su presidente, que pretendía imponernos su voluntad sin pasar por ningún órgano y sin explicar dónde van los ingresos», señaló Pérez. El mandatario blanco cuestionó que LaLiga destine presupuesto a medios de comunicación, acusando a algunos de haber sido creados «con el único propósito de perjudicar al Real Madrid».
El presidente del conjunto merengue también arremetió contra el nivel arbitral español, lamentando que la FIFA no seleccionara a ningún árbitro español entre los 35 designados para el próximo Mundial de Clubes. «Es una vergüenza para el fútbol español», sentenció. Estas declaraciones reflejan la postura combativa que el Real Madrid ha adoptado en los últimos meses, posicionándose como la única institución que se ha personado como acusación particular en el juicio del caso Negreira.