Créditos de imagen: Barron’s
La selección española Sub-20 conquistó este martes 8 de octubre de 2025 su clasificación a los cuartos de final del Mundial de Chile tras superar con sufrimiento pero merecidamente por 1-0 a Ucrania en los octavos de final disputados en el Estadio Regional de Antofagasta. El tanto decisivo llegó de la mano de Pablo García, extremo del Real Betis que se ha convertido en la gran revelación de La Rojita en este torneo mundial, confirmando así el gran momento de forma que atraviesa el fútbol español en todas sus categorías.
El encuentro comenzó con un intercambio de golpes que inicialmente favoreció a la selección ucraniana, que salió con una propuesta agresiva buscando sorprender tempranamente a un conjunto español que tardó en encontrar su ritmo habitual de juego. Thiago Pitarch, una de las figuras más destacadas del torneo para España, sacaba su magia en ataque generando las primeras aproximaciones peligrosas, pero la defensa española, comandada por Cuenca, sufría en algunos momentos ante la velocidad y físico de los delanteros ucranianos.
Sin embargo, conforme avanzaron los minutos, La Rojita fue tomando gradualmente el control del encuentro hasta hacerse dueña absoluta del mediocampo y generar las ocasiones más claras de gol. La superioridad técnica española comenzó a hacer mella en un rival ucraniano que, pese a su entrega y sacrificio, encontró serias dificultades para mantener el nivel de intensidad mostrado en los primeros compases del partido.
Pablo García, quien ya había demostrado su calidad en encuentros anteriores del torneo, volvió a ser la pieza clave del esquema ofensivo de la selección española. El extremo del Betis rozó el gol en primera instancia con un cabezazo que se estrelló en el larguero tras un excelente centro desde el costado derecho, pero su insistencia y talento encontrarían recompensa minutos más tarde cuando logró desbloquear el marcador con una definición de gran clase técnica.
El gol que dio la victoria a España llegó en el minuto 34 tras una jugada elaborada que exhibió todo el potencial ofensivo de La Rojita. Mendoza, centrocampista que había ingresado minutos antes, se inventó un maravilloso pase picado tras un córner ejecutado en corto, encontrando la carrera perfecta de Pablo García. El extremo del Betis controló el balón con exquisita técnica, superó por encima al portero ucraniano Krapyvtsov con un toque sutil de zurda, y celebró lo que sería el único tanto del encuentro.
Virgili, otra de las figuras destacadas de España en este Mundial Sub-20, también estuvo muy activo durante la primera mitad del encuentro, generando peligro constante por su sector y obligando a la defensa ucraniana a extremar precauciones en el marcaje. Sin embargo, el mediapuntista no logró finalizar con éxito sus jugadas más prometedoras y gradualmente fue perdiendo protagonismo conforme el partido se desarrollaba y Ucrania ajustaba su esquema defensivo.
La segunda mitad trajo cambios significativos en la dinámica del encuentro, principalmente debido al ingreso de Pyshchur, gigante ucraniano de 2,04 metros de altura que generó caos aéreo en el área española tras el descanso. La presencia del delantero visitante obligó a España a modificar su estrategia defensiva y afrontar un desafío físico completamente diferente al planteado en los primeros 45 minutos del partido.
España respondió al desafío ucraniano con paciencia y calidad técnica, volviendo a crecer futbolísticamente con el paso de los minutos. Pablo García, lejos de conformarse con su gol, siguió siendo el jugador más desequilibrante del conjunto español y rozó la sentencia en varias ocasiones. La más clara llegó tras una jugada que se inventó con un taconazo espectacular que dejó sin posibilidades a dos defensores ucranianos, pero su definición final se marchó ligeramente desviada.
El tramo final del encuentro no estuvo exento de sufrimiento para los intereses españoles, ya que Ucrania intensificó su presión ofensiva en busca del empate que los mantuviera con vida en el torneo. Sin embargo, pese a generar algunas aproximaciones peligrosas, el conjunto ucraniano no logró crear ocasiones verdaderamente claras que pusieran en serio peligro la portería defendida por el meta español.
Pablo García tuvo una última oportunidad para sentenciar definitivamente el encuentro en la jugada final del partido, pero nuevamente su definición no encontró el camino del gol, manteniendo la tensión hasta el pitido final del árbitro. No obstante, el control del encuentro por parte de España fue suficientemente sólido como para no generar dudas sobre el merecimiento de la clasificación a cuartos de final.
El técnico de la selección española expresó su satisfacción por el resultado obtenido y destacó el crecimiento mostrado por su equipo a lo largo del torneo: «Estamos muy contentos por clasificar a cuartos de final. Sabíamos que Ucrania era un rival complicado, con jugadores de mucha calidad y físico, pero creo que fuimos superiores durante la mayor parte del partido. Pablo García tuvo una actuación fantástica, pero todo el equipo trabajó muy bien para conseguir este resultado».
La clasificación de España a cuartos de final del Mundial Sub-20 confirma el excelente momento que atraviesa el fútbol español en todas sus categorías. Tras los éxitos de la selección absoluta y el buen rendimiento de los clubes españoles en competiciones europeas, esta nueva generación de jugadores demuestra que la cantera española sigue produciendo talentos de primer nivel con proyección internacional.
El próximo rival de España en cuartos de final saldrá del ganador del encuentro entre Brasil y Francia, dos de las selecciones más poderosas del torneo. Sin embargo, el rendimiento mostrado por La Rojita hasta el momento, especialmente la actuación de figuras como Pablo García, genera optimismo sobre las posibilidades reales de seguir avanzando en el torneo y luchar por el título mundial.
Fuente: Diario AS