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El sábado por la noche en Tiflis, España escribió otro capítulo brillante rumbo al Mundial 2026. La Roja goleó 4-0 a Georgia en un partido donde demostró por qué es una de las selecciones más sólidas de Europa. Con esta victoria, los de Luis de la Fuente prácticamente sellan su pase directo a la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
El partido empezó con intensidad. España salió decidida a imponer su juego desde el primer minuto, y Georgia, que jugaba en casa con el apoyo de su gente, intentó aguantar el chaparrón inicial. Pero aguantar a esta España es complicado. Antes del cuarto de hora llegó el primer gol: Mikel Oyarzabal desde el punto de penalti no perdonó. El delantero de la Real Sociedad está viviendo un momento dulce con La Roja, y este penalti fue apenas el primero de su show personal.
Lo interesante es que España no bajó los brazos después del primer tanto. Siguió presionando, moviendo el balón, generando ocasiones. Ferran Torres, que anda buscando recuperar su mejor nivel, apareció con un gol que amplió la ventaja antes del descanso. El delantero del Barça recibió un pase filtrado, se plantó ante el portero georgiano y definió con frialdad. Dos a cero al descanso y sensación de partido controlado.
La segunda mitad fue más de lo mismo. Georgia intentó reaccionar, tuvo un par de aproximaciones, pero la defensa española estuvo sólida. Y cuando el equipo rival se adelantaba buscando el descuento, España castigaba. Oyarzabal volvió a aparecer en el minuto 63 con un golazo que confirmaba su gran tarde. El vasco celebraba así su partido número 50 con La Roja de la mejor manera posible: marcando un doblete en un encuentro crucial.
El cuarto gol llegó de la cabeza de Zubimendi, el mediocampista de la Real Sociedad que poco a poco se está ganando un hueco en el once titular. Un córner bien sacado, un centro perfecto y el remate certero del centrocampista pusieron el 0-4 definitivo en el marcador. Georgia ya no tuvo fuerzas para reaccionar, y España administró el resultado hasta el pitido final.
Con esta goleada, La Roja llega a 15 puntos en su grupo de clasificación y depende de sí misma para estar en el Mundial. Matemáticamente todavía no es oficial, pero tendrían que pasar cosas muy raras para que España se quede fuera. El martes juegan el último partido de esta fase ante Turquía en Sevilla, y con un empate bastaría para sellar el billete.
Lo que más destaca de este equipo es la solidez. Van cinco partidos en la fase de grupos con cinco victorias, 19 goles a favor y solo 1 en contra. Números de selección grande, de combinado que aspira a ganar títulos. Luis de la Fuente ha sabido construir un grupo competitivo, con mezcla de veteranos y jóvenes, donde todos aportan.
Oyarzabal está teniendo un papel fundamental. Sus 21 goles con la selección lo convierten en el máximo artillero de la era De la Fuente, y va camino de dejar su nombre entre los grandes goleadores históricos de España. El vasco tiene esa capacidad de aparecer en los momentos importantes, de hacer goles decisivos cuando el equipo los necesita.
Ahora toca el último partido ante Turquía. Será una fiesta en Sevilla, con la afición española celebrando por anticipado la clasificación. Y si todo sale como se espera, España estará en el sorteo de la fase final del Mundial con la tranquilidad de haber cumplido con sobrada autoridad. El camino rumbo a 2026 está casi asegurado, y La Roja sigue ilusionando.