Créditos de imagen: Olé
El mundo del fútbol argentino e internacional se vistió de luto este miércoles 8 de octubre de 2025 tras confirmarse el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, emblemático entrenador de 69 años que dirigía al Boca Juniors en su tercera etapa al frente del conjunto xeneize. El técnico, quien había estado luchando valientemente contra el cáncer desde 2017, falleció en su domicilio en Buenos Aires rodeado de su familia, después de permanecer en internación domiciliaria con pronóstico reservado durante los últimos días.
La noticia fue confirmada oficialmente por Boca Juniors a través de un comunicado cargado de dolor y reconocimiento hacia quien fuera el artífice de la última conquista de Copa Libertadores del club en 2007. «Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestro querido entrenador Miguel Ángel Russo. Su legado en la historia de Boca Juniors es imborrable, y su pasión por este club quedará grabada para siempre en nuestros corazones», expresó el club de La Ribera en sus redes sociales oficiales.
Miguel Ángel Russo había regresado a Boca Juniors en junio de 2025 para afrontar su tercera etapa como director técnico, con la misión específica de dirigir al equipo en el Mundial de Clubes de la FIFA. A pesar de las complicaciones derivadas de su estado de salud, el técnico había demostrado una vez más su compromiso inquebrantable con la institución que lo vio nacer como entrenador de élite, dirigiendo al equipo en el torneo internacional con resultados dignos ante rivales de la talla del Bayern Múnich y el Benfica.
Su última aparición en el banco de suplentes se produjo el 21 de septiembre pasado durante el empate 2-2 entre Boca y Central Córdoba en La Bombonera. Esa noche, visiblemente debilitado pero con la determinación intacta que lo caracterizó durante toda su carrera, Russo dirigió su último partido como entrenador profesional, sin saber que se trataba de su despedida definitiva del fútbol. Desde entonces, su estado de salud se deterioró progresivamente, obligándolo a permanecer en internación domiciliaria bajo supervisión médica constante.
La lucha de Miguel Ángel Russo contra el cáncer comenzó en 2017 cuando, dirigiendo a Millonarios de Colombia, le fue diagnosticado cáncer de vejiga y un tumor en la próstata. Lejos de rendirse ante la adversidad, el técnico argentino enfrentó la enfermedad con la misma garra y determinación que lo caracterizaron durante su carrera futbolística y técnica. Durante su tratamiento en Colombia, logró conquistar dos títulos con Millonarios: el Torneo Finalización 2017 y la Superliga 2018, demostrando que su amor por el fútbol superaba cualquier obstáculo físico.
En una entrevista concedida a Infobae en noviembre de 2024, Russo había reflexionado sobre su experiencia con la enfermedad: «Cuando supe que tenía la enfermedad, confié en los médicos, en la gente que me ayuda, en los especialistas y gracias a Dios la llevé de la mejor manera. En un momento se me caía el pelo y parecía que me estaba muriendo y no era así. No le tuve miedo a la muerte y nunca pensé en eso. Siempre pensé en que iba a vivir y que me faltaba mucho por hacer todavía».
La carrera de Miguel Ángel Russo como jugador se desarrolló íntegramente en Estudiantes de La Plata, club donde disputó 420 partidos y conquistó dos títulos entre las décadas de 1970 y 1980. Como futbolista, se caracterizó por ser un mediocampista de gran visión de juego y liderazgo natural, cualidades que posteriormente trasladaría al banco de suplentes con notable éxito. Su formación en el club platense fue fundamental para desarrollar la filosofía futbolística que lo acompañaría durante toda su carrera como entrenador.
Su transición hacia la dirección técnica comenzó en las divisiones inferiores de Estudiantes, donde rápidamente demostró sus dotes para el liderazgo y la formación de jóvenes talentos. Su primera oportunidad en Primera División llegó con Lanús, equipo al que logró ascender y posteriormente consolidar en la máxima categoría del fútbol argentino. Estos primeros éxitos le abrieron las puertas de clubes más importantes y marcaron el inicio de una carrera técnica que se extendería por más de tres décadas.
El momento más glorioso en la carrera de Miguel Ángel Russo llegó en 2007 cuando, en su primera etapa como entrenador de Boca Juniors, conquistó la Copa Libertadores tras vencer en la final a Grêmio de Brasil. Esa conquista no solo coronó su carrera como técnico, sino que lo estableció definitivamente en la galería de grandes entrenadores de la historia boquense. El equipo que dirigió en aquella ocasión, con figuras como Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Rodrigo Palacio, exhibió un fútbol vistoso y efectivo que quedó grabado en la memoria de los hinchas xeneizes.
Su trayectoria internacional fue igualmente destacada, dirigiendo equipos en España, Chile, México, Colombia, Perú, Paraguay y Arabia Saudita. En cada destino, Russo dejó su huella particular, adaptándose a diferentes culturas futbolísticas pero manteniendo siempre su sello personal basado en el orden táctico, la intensidad emocional y el compromiso absoluto con el trabajo. Su paso por el Al-Nassr de Arabia Saudita fue breve pero significativo, ya que coincidió temporalmente con la llegada de Cristiano Ronaldo al fútbol saudí.
Los títulos obtenidos a lo largo de su carrera incluyen conquistas con Vélez Sarsfield, múltiples éxitos con Rosario Central y la mencionada Copa Libertadores con Boca Juniors, totalizando 12 trofeos oficiales como entrenador. Sin embargo, más allá de los títulos, Russo será recordado por su capacidad para motivar jugadores, su lealtad hacia las instituciones que dirigió y su profesionalismo inquebrantable aún en las circunstancias más adversas.
El impacto emocional de Lionel Messi, quien expresó su dolor a través de un mensaje en redes sociales, refleja el respeto que Russo generaba entre figuras del fútbol mundial. «Llegó a más de 262 mil vistas: El gesto de Messi por la muerte de Miguel Ángel Russo que aplaude el mundo», tituló uno de los medios deportivos, destacando cómo la partida del técnico argentino conmovió incluso a quienes no tuvieron relación directa con él.
Fuente: Infobae