Créditos: Marca
La imagen de Kylian Mbappé caminando furioso hacia el túnel del Estadio Metropolitano tras la goleada 5-2 que sufrió el Real Madrid ante el Atlético se ha convertido en el símbolo de una crisis que nadie esperaba tan temprano en la temporada. El delantero francés, quien había llegado como la gran solución a los problemas ofensivos del conjunto merengue, no pudo ocultar su frustración ante el colapso defensivo de su equipo.
La actuación de Mbappé en el derbi fue discreta, muy lejos del nivel que se espera de una estrella de su calibre. Pese a haber marcado uno de los goles del Real Madrid en la primera parte, su rendimiento general dejó muchas dudas sobre su adaptación al sistema de juego de Xabi Alonso. Las críticas no se hicieron esperar, especialmente en redes sociales, donde los aficionados cuestionaron su compromiso defensivo y su química con el resto del equipo.
El problema va más allá de una sola actuación. Desde su llegada al Real Madrid, Mbappé ha mostrado destellos de su calidad, pero también períodos de inconsistencia que han generado preocupación en el entorno madridista. Su ausencia en la gala del Balón de Oro 2025, siguiendo la línea del club, fue interpretada por muchos como una muestra de soberbia que no ayuda a su imagen pública.
La situación se complica aún más cuando se analiza el contexto general del equipo. El Real Madrid de Xabi Alonso había comenzado la temporada con paso firme, manteniéndose invicto en LaLiga y mostrando un fútbol atractivo. Sin embargo, la goleada del Atlético expuso debilidades defensivas preocupantes y una falta de liderazgo en momentos cruciales del partido.
Las declaraciones públicas de Mbappé sobre la sobrecarga de partidos tampoco han caído bien en ciertos sectores de la afición. El francés se unió a las críticas sobre el calendario futbolístico, argumentando que los jugadores necesitan más tiempo de recuperación entre temporadas. Si bien sus argumentos tienen fundamento, el momento elegido para estas declaraciones, en medio de una crisis de resultados, fue cuestionado por considerarse inoportuno.
La presión mediática sobre Mbappé ha aumentado considerablemente. En Francia, los medios especializados han comenzado a cuestionar si su decisión de fichar por el Real Madrid fue acertada, especialmente después de haber rechazado ofertas millonarias de Arabia Saudí. Su rendimiento con la selección francesa también ha mostrado altibajos, alimentando las dudas sobre su estado de forma y mental.
Xabi Alonso, por su parte, ha salido en defensa de su estrella, argumentando que la adaptación a un nuevo club y sistema requiere tiempo. El técnico vasco ha insistido en que Mbappé es fundamental para sus planes y que los resultados llegarán cuando el equipo encuentre la estabilidad necesaria. Sin embargo, las expectativas en el Real Madrid no admiten períodos de adaptación prolongados.
El vestuario merengue tampoco está exento de tensiones. Algunos jugadores veteranos han expresado privadamente su preocupación por la jerarquía del equipo y la distribución de responsabilidades. La llegada de Mbappé alteró el equilibrio que había conseguido el grupo en temporadas anteriores, y ahora se hace evidente que la integración no ha sido tan fluida como se esperaba.
La directiva del Real Madrid mantiene su confianza en el proyecto, pero la paciencia tiene límites. Florentino Pérez invirtió enormes recursos en el fichaje de Mbappé y espera resultados inmediatos. La presión sobre Xabi Alonso también aumenta, especialmente después de una derrota tan contundente en un partido tan importante como el derbi madrileño.
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