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La guerra fría entre Barcelona y Real Madrid escaló un nuevo nivel este 16 de noviembre cuando directivos blaugranas acusaron públicamente al club merengue de aplicar una «doble moral» en su gestión de jugadores durante las fechas FIFA. Según fuentes del Camp Nou, el Madrid estaría presionando a sus futbolistas para que aliviaran molestias físicas y así evitar viajes largos con sus selecciones, mientras que públicamente critica a otros clubes por hacer lo mismo.
Todo comenzó cuando se conoció que varios jugadores del Real Madrid no fueron convocados por sus respectivas selecciones alegando pequeñas molestias musculares. Sin embargo, días antes habían jugado partidos completos con su club sin mostrar señales de incomodidad. Desde Barcelona señalaron que esta práctica no es nueva, pero que resulta hipócrita cuando el mismo club blanco ha criticado en el pasado a otras entidades por «inventar» lesiones para evitar convocatorias internacionales.
Joan Laporta, presidente del Barcelona, fue el primero en lanzar dardos durante una entrevista concedida a medios catalanes: «Vemos como algunos clubes dicen una cosa en público y hacen otra muy distinta en privado. Nosotros siempre hemos colaborado con las selecciones porque creemos en el fútbol como un deporte global». Aunque no mencionó directamente al Real Madrid, quedó claro a quién se refería con sus declaraciones.
La respuesta desde el Santiago Bernabéu no se hizo esperar. Fuentes del club blanco negaron categóricamente las acusaciones y recordaron que el Barcelona también ha tenido episodios donde sus jugadores no acudieron a convocatorias internacionales. «Es curioso que nos acusen de algo que ellos mismos han practicado durante años. La salud de nuestros futbolistas siempre es la prioridad», expresaron voceros madridistas sin dar nombres específicos.
Esta nueva polémica se suma a la larga lista de enfrentamientos institucionales entre ambos gigantes del fútbol español. Desde denuncias arbitrales hasta acusación de favoritismo con patrocinadores, Barcelona y Real Madrid mantienen una rivalidad que va mucho más allá del terreno de juego. Los aficionados, por su parte, están acostumbrados a este tipo de cruces verbales que ocurren prácticamente cada semana. Lo que sí queda claro es que el Clásico del próximo mes vendrá cargado de tensión extra después de estas declaraciones cruzadas que mantienen encendida la chispa entre ambas instituciones.