Créditos: El Confidencial – La polémica jugada del penalti que indignó a Europa
La segunda jornada de la Champions League 2025-26 quedó manchada por una de las decisiones arbitrales más polémicas de la historia reciente del fútbol europeo. El encuentro entre Atalanta y Club Brujas terminó con victoria italiana por 2-1, pero el resultado quedó completamente empañado por un penalti «fantasma» que permitió la remontada del equipo de Bérgamo y que ha encendido el debate sobre la efectividad del sistema VAR en el torneo continental.
La jugada controvertida llegó en el minuto 89, cuando el marcador favorecía 1-0 al Brujas y parecía que los belgas lograrían una histórica victoria en territorio italiano. En una acción aparentemente inocua dentro del área brujeña, Lazar Samardzic se desplomó tras un contacto mínimo con el defensor Brandon Mechele, en lo que todos los expertos consultados calificaron como «una simulación evidente y descarada».
El árbitro principal, inicialmente, dejó continuar la jugada al considerar que no había infracción alguna. Sin embargo, tras una revisión VAR que duró más de cuatro minutos, el colegiado decidió señalar el punto de penalti en una decisión que provocó la indignación inmediata de jugadores, cuerpo técnico y aficionados del Club Brujas. «Es la decisión más injusta que he visto en 30 años de fútbol», declaró Carl Hoefkens, entrenador del conjunto belga.
Las repeticiones televisivas mostraron con total claridad que el contacto entre Samardzic y Mechele fue absolutamente mínimo e insuficiente para provocar la caída del jugador italiano. «Es un piscinazo en toda regla», sentenció Eduardo Iturralde González, experto arbitral de la Cadena SER. «El VAR debería haber recomendado al árbitro que no pitara penalti, pero incomprensiblemente validó una decisión errónea».
Samardzic se encargó de transformar el penalti que él mismo había provocado, igualando el marcador y permitiendo que Mario Pašalić completara la remontada apenas tres minutos después. El delantero italiano mostró una frialdad pasmosa al momento de ejecutar la pena máxima, como si fuera consciente de que había obtenido el penalti mediante engaño. «Su celebración lo dice todo», comentó un analista de Sky Sports.
La reacción del Club Brujas fue de indignación absoluta. Los jugadores belgas rodearon al árbitro protestando vehementemente la decisión, mientras que desde el banquillo se escuchaban gritos de «¡ladrón!» y «¡vergüenza!». Simon Mignolet, portero y capitán del Brujas, tuvo que ser contenido por sus compañeros para evitar una tarjeta roja por protestar de manera excesiva.
Carl Hoefkens no pudo contener su frustración en la rueda de prensa posterior. «Hemos sido robados de la manera más descarada posible», declaró el técnico belga. «Este tipo de decisiones destruyen la credibilidad del fútbol europeo. Venimos aquí a competir limpiamente y nos encontramos con que el VAR, que debería proteger la justicia deportiva, la viola flagrantemente».
El análisis técnico posterior confirmó las sospechas de manipulación. Los expertos en videoarbitraje consultados por diferentes medios europeos coincidieron en que la decisión fue incorrecta. «El contacto es tan leve que en condiciones normales ni siquiera se consideraría falta», explicó Pierluigi Collina en una entrevista con Gazzetta dello Sport. «Es exactamente el tipo de simulación que el VAR debería detectar y corregir».
La polémica se intensificó cuando se conocieron detalles sobre el equipo arbitral del encuentro. El árbitro principal había sido sancionado previamente por decisiones controvertidas, y el responsable del VAR tenía antecedentes de errores similares en partidos importantes. «Es incomprensible que la UEFA siga confiando en árbitros con historial problemático para partidos de este calibre», cuestionó un dirigente del fútbol belga.
Los jugadores del Atalanta intentaron justificar la decisión, pero sus declaraciones fueron poco convincentes. «Sentí el contacto y me caí», declaró Samardzic en una entrevista post-partido que generó más críticas. «El árbitro y el VAR revisaron la jugada y consideraron que era penalti». Su explicación fue inmediatamente desmentida por las imágenes en cámara lenta.
Gian Piero Gasperini, técnico del Atalanta, se mostró incómodo al ser consultado sobre la jugada. «Prefiero no comentar las decisiones arbitrales», declaró evasivamente. «Nos enfocamos en nuestro juego y dejamos que los árbitros hagan su trabajo». Su actitud contrastó notablemente con la vehemencia mostrada por su colega belga.
La UEFA emitió un comunicado defendiendo la actuación arbitral, pero la declaración fue recibida con escepticismo generalizado. «Confiamos en el criterio de nuestros árbitros y en el sistema VAR», indicaba el texto oficial. Sin embargo, fuentes internas del organismo europeo admitieron extraoficialmente que la decisión sería revisada para futuros encuentros.
El Club Brujas anunció oficialmente que presentaría una queja formal ante la UEFA por la actuación arbitral. «No podemos permitir que este tipo de injusticias se normalicen en el fútbol europeo», declaró el presidente del club belga. «Lucharemos por todos los medios legales disponibles para que se haga justicia».
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