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La Premier League es reconocida por su intensidad, su competitividad y por ofrecer algunos de los partidos más espectaculares del fútbol mundial. Sin embargo, en los últimos años un protagonista inesperado se ha robado el centro de la polémica: el VAR (Video Assistant Referee). Esta semana, la controversia alcanzó un nuevo nivel en el enfrentamiento entre Tottenham Hotspur y West Ham United, cuando un gol clave de los Spurs fue anulado tras una intervención del sistema de videoarbitraje.
El incidente no solo afectó directamente el resultado del partido, sino que reabrió un debate que parecía interminable: ¿está el VAR arruinando la esencia del fútbol?
El gol que lo cambió todo
Corría el minuto 72 de un encuentro sumamente reñido. James Maddison, cerebro creativo del Tottenham, conectó una brillante jugada colectiva que culminó con un disparo al fondo de la red. El estadio explotó de alegría: los Spurs se ponían por delante en un partido que podía significar tres puntos vitales en su lucha por los primeros lugares de la tabla.
Pero la celebración duró poco. El árbitro central validó la jugada en el campo, pero la cabina del VAR pidió revisar la acción. Tras varios minutos de incertidumbre, el gol fue anulado por una supuesta falta en la construcción de la jugada: un leve contacto en el mediocampo que, para muchos, no representaba una infracción clara y obvia.
El cambio de decisión alteró por completo el rumbo del partido. Tottenham perdió el impulso y West Ham aprovechó la confusión para rescatar un empate. Para los aficionados Spurs, fue un robo en toda regla.
La explosión de Maddison y el vestuario Spur
Al término del partido, James Maddison no se contuvo. El internacional inglés declaró ante los micrófonos de TalkSport:
“Es un absoluto desastre. Estamos dejando que una máquina decida lo que debería ser un juego humano. La decisión fue ridícula, arruinó el partido y la experiencia de los aficionados.”
Las palabras de Maddison resonaron como un eco en la prensa británica y en redes sociales. Varios compañeros de equipo lo respaldaron públicamente. Son Heung-min publicó en Instagram: “El fútbol debería ser pasión, no burocracia tecnológica”.
El técnico del Tottenham, aunque más medido, también mostró frustración: “Si el VAR va a intervenir en cada pequeño contacto, entonces estamos jugando a un deporte diferente”.
El debate eterno: ¿claridad u obsesión?
La introducción del VAR en la Premier League en 2019 prometía eliminar los errores arbitrales más groseros. Sin embargo, lo que debía ser una herramienta para mejorar la justicia en el fútbol se ha convertido en fuente constante de polémicas.
El reglamento estipula que el VAR solo debe intervenir en “errores claros y obvios”. Pero la jugada del Tottenham parecía, como mucho, una acción discutible, no una infracción evidente. ¿Por qué intervenir?
Exárbitros como Mark Clattenburg han señalado que el sistema se está utilizando de forma abusiva: “El VAR debe estar ahí para corregir lo escandaloso, no para revisar cada roce. Al final, terminamos re-arbitrando el partido desde una oficina”.
Estadísticas que encienden el debate
Un estudio publicado por Sky Sports reveló que en la temporada pasada el VAR intervino en promedio una vez cada 2,8 partidos en la Premier, anulando 48 goles que inicialmente habían sido validados. De esos 48, al menos 15 fueron catalogados como “controvertidos” incluso por los propios analistas de la PGMOL (organismo que regula a los árbitros en Inglaterra).
Además, el tiempo promedio de revisión ha aumentado: en 2021 eran 55 segundos por decisión; hoy superan los 90 segundos, rompiendo el ritmo del juego y generando frustración tanto en jugadores como en aficionados.
La voz de los expertos
La polémica del Tottenham-West Ham provocó un aluvión de comentarios en los principales programas deportivos. Jamie Carragher, exdefensor del Liverpool, declaró en Sky Sports:
“Estamos matando la espontaneidad del fútbol. La mejor parte de este deporte es el gol, y ahora cada vez que alguien marca, lo primero que hace es mirar al árbitro en vez de celebrar.”
Por su parte, Gary Neville fue aún más duro: “El VAR no está mal diseñado, está mal utilizado. Hemos convertido en polémicas jugadas que antes ni se mencionaban. Lo que pasó con el Tottenham es un ejemplo perfecto de cómo se está arruinando el espectáculo.”
Reacciones en redes: furia Spur y burlas rivales
En Twitter (X), el hashtag #VAROut se volvió tendencia en cuestión de horas. Miles de aficionados del Tottenham denunciaron el “robo” y pidieron una revisión del sistema. Algunos mensajes fueron más allá, acusando a la PGMOL de favorecer a ciertos clubes en detrimento de otros.
Los aficionados del West Ham, en cambio, se mofaron de la situación: “El VAR nos da, el VAR nos quita… hoy nos dio. Gracias Tottenham por el drama”, escribió un seguidor Hammer.
Antecedentes de polémicas similares
No es la primera vez que Tottenham sufre con el VAR. En 2019, un gol de Lucas Moura fue anulado contra Sheffield United porque la pelota le rozó el brazo mientras caía al suelo tras una falta. En 2020, Harry Kane vio invalidado un gol ante Southampton por un fuera de juego milimétrico de milímetros.
Cada uno de estos episodios ha alimentado la narrativa de que el Tottenham es uno de los clubes más castigados por la tecnología.
¿Reforma a la vista?
La presión sobre la Premier y la PGMOL crece. Algunos dirigentes proponen limitar el uso del VAR a jugadas de gol y expulsiones, sin revisar contactos en el mediocampo. Otros piden que los árbitros de campo tengan más peso en la decisión final, para que la revisión no sea un “juicio a distancia”.
Incluso hay voces que piden abolir el sistema por completo. Un sondeo de The Athletic entre aficionados reveló que el 62% preferiría volver al arbitraje humano tradicional, aceptando los errores como parte del juego.
Lo que está en juego
Más allá de los tres puntos perdidos por el Tottenham, la polémica reabre un debate crucial para el futuro del fútbol: ¿queremos un deporte justo pero frío, o uno humano con errores pero lleno de pasión?
El gol anulado a Maddison no será el último episodio. La temporada apenas comienza y, con cada jornada, la sombra del VAR seguirá generando titulares. Lo único seguro es que el debate está más vivo que nunca.
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