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El 21 de octubre de 2025, el Manchester City confirmó su candidatura en la fase de grupos de la Champions League con una victoria por 2-0 sobre el Villarreal en el Estadio de la Cerámica. El protagonismo absoluto lo volvió a tener Erling Haaland, que extendió su increíble racha goleadora a doce partidos consecutivos —un registro estratosférico para un delantero de élite— al abrir el marcador en el minuto 17 tras un pase milimétrico de Rico Lewis. Bernardo Silva firmó el segundo con un cabezazo antes del descanso, sellando el triunfo visitante.
El City dominó el trámite: control de posesión superior, velocidad en las transiciones y alta presión defensiva que dejó al Villarreal sin espacios. Por su parte, Villarreal intentó generar algo de iniciativa, pero le faltó claridad ofensiva y solidez para contrarrestar a un rival que supo cerrar zonas y acelerar su juego al momento justo. Pep Guardiola valoró el rendimiento como “muy serio”, expresando que este tipo de partidos deben servir para consolidar la mentalidad ganadora en todas las competiciones.
La trascendencia del partido va más allá del resultado: la victoria mantiene al City al frente de su grupo, manda un mensaje claro al resto de la competición europea y sitúa al Villarreal en una situación comprometida con apenas un punto tras tres fechas. Este contexto obliga al “Submarino Amarillo” a recomponer estrategia ofensiva y reforzar sus bloques para evitar que la fase de grupos se convierta en una lucha de nervios. En el ámbito de LaLiga, la derrota añade presión a un calendario ya exigente, lo que incide en el manejo del desgaste físico y mental.
FUENTE: Reuters