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Cristiano Ronaldo consolidó su posición como el futbolista mejor pagado del mundo en 2025, según reveló la prestigiosa revista Forbes en su actualización anual publicada el 16 de octubre. El astro portugués, que milita en el Al Nassr de la Liga Profesional Saudí, acumuló ingresos totales de 275 millones de dólares durante el último año fiscal, una cifra que combina su salario como jugador profesional, bonificaciones por rendimiento y lucrativos contratos publicitarios con marcas globales. Este impresionante monto consolida a CR7 como el deportista mejor remunerado del planeta en la categoría de fútbol, superando ampliamente a sus más cercanos competidores y demostrando que, a sus cuarenta años de edad, sigue siendo una fuerza comercial y deportiva imparable.
Desglosando las cifras reveladas por Forbes, Cristiano Ronaldo percibió aproximadamente 230 millones de dólares en concepto de salario base, primas y bonificaciones contractuales derivados de su vínculo con el Al Nassr. Este acuerdo, firmado a finales de 2022 y extendido en junio de 2025 hasta 2027, lo convierte en el contrato más lucrativo de la historia del fútbol profesional. El club saudí, respaldado por el poderoso Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, ha apostado por Cristiano no solo como jugador estrella sino también como embajador global de la marca de la liga y del país. A estos ingresos se suman otros 45 millones de dólares provenientes de patrocinios personales con gigantes corporativos como Nike, Herbalife, Clear Haircare y su propia línea de productos CR7, que incluye desde perfumes hasta ropa interior y hoteles.
El segundo lugar en el ranking de Forbes corresponde a Lionel Messi, quien acumuló 111 millones de dólares en el año fiscal analizado. El astro argentino del Inter Miami experimentó una notable reducción en sus ingresos respecto a años anteriores, principalmente debido a que su contrato con la franquicia de la MLS incluye una estructura salarial más modesta en comparación con las ofertas multimillonarias que recibió de clubes de Medio Oriente. Sin embargo, Messi compensa esta diferencia con ingresos significativos por patrocinios con Adidas, Apple y diversas empresas latinoamericanas y europeas. La brecha de 164 millones de dólares entre Ronaldo y Messi refleja no solo las diferencias contractuales sino también el agresivo modelo financiero adoptado por las ligas del Golfo Pérsico para atraer a las estrellas mundiales del fútbol.
En la tercera posición se ubica Karim Benzema con 89 millones de dólares anuales. El delantero francés, quien también juega en Arabia Saudita con el Al Ittihad, ha encontrado en el fútbol asiático una etapa lucrativa de su carrera tras conquistar todo con el Real Madrid. Benzema firmó un contrato de tres años valorado en más de 200 millones de dólares, posicionándose como una de las contrataciones más importantes de la Saudi Pro League junto a Cristiano Ronaldo y Neymar Jr. Su presencia en Medio Oriente ha contribuido significativamente al incremento de la visibilidad internacional de la competición, atrayendo a millones de espectadores de Europa, África y Asia que siguen sus actuaciones semanalmente.
El top cinco se completa con Neymar Jr., quien figura en el cuarto lugar con 82 millones de dólares, y Kylian Mbappé en la quinta posición con 75 millones de dólares. Neymar, quien se unió al Al Hilal en un traspaso récord desde el Paris Saint-Germain, vio sus ingresos levemente reducidos por una lesión de larga duración que lo mantuvo fuera de las canchas durante varios meses de la temporada. A pesar de esto, sus patrocinios con Puma, Red Bull y otras marcas siguen generando ingresos sustanciales. Por su parte, Mbappé, estrella del Real Madrid tras su esperado fichaje desde el PSG en el verano de 2024, ha visto crecer exponencialmente su valor comercial gracias a su asociación con Nike, EA Sports y varias empresas tecnológicas emergentes.
El análisis de Forbes destaca que los cinco futbolistas mejor pagados del mundo acumularon colectivamente 632 millones de dólares en el período fiscal analizado, una cifra récord que refleja el crecimiento exponencial de la industria futbolística global. Este fenómeno se debe a múltiples factores, incluyendo la expansión de los mercados emergentes del fútbol (especialmente en Medio Oriente, Estados Unidos y Asia), el incremento de los ingresos por derechos televisivos y digitales, y la sofisticación de los modelos de explotación comercial de la imagen de los jugadores. Los contratos publicitarios representan ahora, en promedio, el 30% de los ingresos totales de los futbolistas de élite, evidenciando que el valor de un jugador trasciende ampliamente su rendimiento dentro del campo.
La dominancia financiera de Cristiano Ronaldo no es un fenómeno nuevo. El portugués ha liderado o figurado entre los tres primeros puestos del ranking de Forbes durante catorce de los últimos quince años, demostrando una consistencia comercial sin precedentes en la historia del deporte. Esta longevidad se debe a varios factores estratégicos: primero, CR7 ha cultivado meticulosamente su marca personal a través de una presencia constante y cuidadosamente planificada en redes sociales, donde acumula más de 600 millones de seguidores en Instagram; segundo, ha diversificado inteligentemente sus fuentes de ingreso mediante inversiones en hoteles, gimnasios, productos de consumo y participaciones accionarias en empresas tecnológicas; tercero, ha mantenido un nivel competitivo excepcional que le permite seguir siendo relevante deportivamente pese a su edad avanzada para un futbolista profesional.
Los expertos en marketing deportivo señalan que el traslado de Cristiano Ronaldo a Arabia Saudita en 2023, lejos de representar el declive de su carrera como algunos pronosticaron, ha resultado ser una jugada maestra desde el punto de vista económico y estratégico. El portugués se ha convertido en el rostro visible de la ambiciosa iniciativa «Vision 2030» del gobierno saudí, que busca diversificar la economía del país más allá del petróleo mediante inversiones masivas en deporte, turismo y entretenimiento. Como parte de este rol, Ronaldo no solo juega al fútbol sino que también participa en eventos promocionales, conferencias internacionales y campañas publicitarias que buscan mejorar la imagen global de Arabia Saudita. Este arreglo multifit ha resultado extraordinariamente lucrativo para ambas partes.
El impacto de la presencia de Cristiano Ronaldo en la Saudi Pro League ha sido transformador para el fútbol asiático. Desde su llegada, la liga experimentó un incremento del 400% en audiencia televisiva internacional, multiplicó por diez sus ingresos por patrocinios corporativos y registró récords históricos de asistencia a los estadios. Otros clubes de la competición se sintieron motivados a realizar fichajes de alto perfil, trayendo a Medio Oriente a estrellas como Benzema, Neymar, Sadio Mané, N’Golo Kanté y Jordan Henderson, entre otros. Este efecto dominó ha posicionado a la Saudi Pro League como una alternativa seria a las grandes ligas europeas, especialmente para jugadores en la etapa final de sus carreras que buscan maximizar sus ingresos antes del retiro.
La comparación entre los ingresos de Cristiano Ronaldo y los de otras superestrellas deportivas globales también resulta reveladora. En el ranking general de deportistas mejor pagados del mundo en 2025, CR7 ocupa el segundo lugar, solo por detrás del golfista Jon Rahm, quien acumuló 285 millones de dólares gracias a su participación en el LIV Golf, el circuito de golf financiado por Arabia Saudita. En el tercer puesto general figura el jugador de la NBA Stephen Curry con 195 millones de dólares, seguido por Canelo Álvarez con 180 millones. Esta comparativa evidencia que el fútbol sigue siendo el deporte más lucrativo del planeta en términos de potencial de ganancias para sus máximas figuras.
Fuente: Forbes España