
Créditos: Imagen: La Galerna / Joan Laporta durante rueda de prensa institucional
Joan Laporta se encuentra nuevamente en el ojo del huracán el 15 de octubre de 2025 tras revelarse irregularidades en la gestión financiera del FC Barcelona que podrían tener consecuencias devastadoras para el futuro inmediato del club. La crisis institucional alcanza niveles preocupantes cuando faltan pocos meses para las elecciones presidenciales.
La Auditoría Superior de Cataluña publicó un informe demoledor que cuestiona varias operaciones económicas realizadas durante la presidencia de Laporta. Las investigaciones se centran en contratos publicitarios sobrevalorados, comisiones irregulares en fichajes y el polémico manejo de las palancas económicas activadas en temporadas anteriores.
El documento de 347 páginas revela discrepancias por valor de 78 millones de euros entre los ingresos declarados por el Barcelona y los comprobados por auditores independientes. Estas diferencias podrían configurar delitos contra la hacienda pública y gestión desleal, según fuentes jurídicas consultadas.
La situación se agravó cuando trascendió que LaLiga había iniciado una investigación paralela sobre el Fair Play Financiero del club. Javier Tebas, presidente del organismo, declaró: «Estamos revisando minuciosamente todas las operaciones del Barcelona. Si se confirman irregularidades, las consecuencias serán severas».
Los socios del Barcelona comenzaron a mostrar signos de inquietud. El Compromissari de entidades azulgranas convocó una asamblea extraordinaria para exigir explicaciones detalladas sobre la gestión de Laporta. Varios grupos de oposición han solicitado formalmente una moción de censura.
Laporta intentó defenderse durante una conferencia de prensa tensa: «Todas nuestras operaciones han sido legales y transparentes. Estos ataques responden a intereses externos que buscan desestabilizar el club. No permitiremos que se cuestione nuestra gestión exitosa».
Sin embargo, las explicaciones del presidente no convencieron a importantes sectores del barcelonismo. Victor Font, expresidenciable y principal opositor, declaró: «Las irregularidades son evidentes. Joan Laporta ha comprometido el futuro económico del club con decisiones irresponsables. Es momento de asumir responsabilidades».
El informe también cuestiona los contratos con empresas vinculadas a directivos del club. Varias sociedades controladas por miembros de la junta directiva habrían recibido contratos por servicios no especificados, configurando posibles conflictos de intereses que podrían tener repercusiones legales.
La repercusión mediática ha sido inmediata. Diarios especializados como Sport y Mundo Deportivo publicaron editoriales críticos, mientras que medios internacionales como L’Équipe y Gazzetta dello Sport han cuestionado la credibilidad institucional del Barcelona.
Los jugadores de la plantilla también comienzan a mostrar preocupación. Fuentes internas revelan inquietud en el vestuario sobre la estabilidad del proyecto deportivo. Algunos representantes han contactado discretamente con otros clubes como medida preventiva ante posibles sanciones.
El timing de la crisis no podría ser peor para el Barcelona. Con El Clásico aproximándose y la temporada en su momento más decisivo, la inestabilidad institucional podría afectar gravemente el rendimiento deportivo del equipo dirigido por Hansi Flick.
La Fiscalía Anticorrupción de Barcelona ha abierto diligencias previas para investigar las denuncias. El fiscal jefe, Miguel Ángel Carballo, confirmó que «existen indicios suficientes para iniciar una investigación formal sobre las operaciones económicas del FC Barcelona».
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, evitó comentar directamente la situación pero declaró: «El Real Madrid siempre ha mantenido la máxima transparencia en su gestión. Esperamos que todos los clubes actúen con la misma responsabilidad».
Fuente: La Galerna