Créditos: Superdeporte – Marcelino García Toral durante rueda de prensa sobre el partido en Miami
Marcelino García Toral, entrenador del Villarreal CF, se ha pronunciado públicamente este 7 de octubre sobre la controvertida decisión de disputar el partido de LaLiga contra el FC Barcelona en Miami, mostrando una actitud pragmática y abierta hacia lo que ha calificado como «una experiencia nueva» para el fútbol español. Las declaraciones del técnico asturiano llegan después de que la UEFA aprobara formalmente la solicitud presentada por la Real Federación Española de Fútbol para celebrar este encuentro correspondiente a la jornada 17 de LaLiga en territorio estadounidense.
«Como entrenador, mi responsabilidad es adaptar al equipo a cualquier circunstancia que nos presente la competición», declaró Marcelino durante la rueda de prensa previa al entrenamiento del martes. «Si el club ha tomado la decisión de aceptar jugar en Miami, nosotros trabajaremos para que el equipo esté preparado para competir al máximo nivel independientemente del escenario». Sus palabras reflejan la postura oficial del Villarreal, que ha mostrado su conformidad con la iniciativa de LaLiga desde el momento en que fue propuesta.
La posición de Marcelino contrasta marcadamente con las críticas expresadas por otros sectores del fútbol español, especialmente por parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y varios grupos de aficionados que consideran que disputar partidos de liga fuera de España atenta contra la esencia territorial de la competición. El técnico del submarino amarillo, sin embargo, ha optado por enfocar la situación desde una perspectiva deportiva y profesional, evitando entrar en polémicas institucionales.
«Para nosotros representa una oportunidad de mostrar nuestro fútbol en un mercado muy importante como es Estados Unidos», añadió Marcelino, haciendo referencia al creciente interés por el fútbol español en el mercado norteamericano. «El Villarreal es un club que siempre ha tenido una mentalidad abierta e internacional, y creemos que esta experiencia puede ser enriquecedora tanto para el equipo como para nuestra afición estadounidense».
El entrenador asturiano también abordó los aspectos logísticos del encuentro, reconociendo que representará un desafío adicional en términos de preparación. «Evidentemente, jugar a 8,000 kilómetros de distancia implicará adaptaciones en nuestra rutina de trabajo y viaje, pero como profesionales debemos estar preparados para cualquier situación. Hemos jugado en condiciones mucho más difíciles en competiciones europeas», explicó, minimizando el impacto que pueda tener el cambio de ubicación en el rendimiento del equipo.
La decisión de la UEFA de aprobar el partido, aunque con reticencias expresas, ha generado un debate intenso en todo el continente europeo. El organismo rector del fútbol europeo manifestó que «los partidos de liga deben jugarse en casa» pero autorizó excepcionalmente este encuentro como «un experimento de internacionalización controlada». Esta postura ambivalente ha sido interpretada por algunos como una apertura gradual hacia la disputación de partidos oficiales fuera de los territorios nacionales.
Marcelino también se refirió al impacto que esta decisión podría tener en los aficionados del Villarreal, especialmente aquellos que habitualmente siguen al equipo en sus desplazamientos. «Entendemos que para muchos de nuestros seguidores habituales será imposible viajar a Miami, y eso es algo que lamentamos. Sin embargo, también vemos la oportunidad de conectar con nuevos aficionados y expandir la familia amarilla a nivel internacional», comentó el técnico.
La postura de Marcelino ha sido respaldada por la directiva del Villarreal, que ve en esta operación una oportunidad comercial y de marketing significativa. El club castellonense, que en los últimos años ha consolidado su presencia en competiciones europeas, considera que participar en este tipo de iniciativas forma parte de su estrategia de crecimiento internacional y fortalecimiento de la marca.
Sin embargo, no todos los sectores del club están completamente convencidos. Fuentes cercanas a la plantilla han indicado que algunos jugadores han expresado preocupaciones sobre el impacto que el largo viaje y el cambio de huso horario puedan tener en su rendimiento físico, especialmente considerando que el partido se disputará en medio de un calendario muy exigente que incluye compromisos en LaLiga y competiciones europeas.
La Federación de Aficionados Sporting del Fútbol Español (FASFE) ha anunciado su intención de emprender acciones legales para impedir que el encuentro se celebre en Miami, argumentando que vulnera los derechos de los seguidores españoles y altera la integridad competitiva de la liga. Esta organización ha solicitado el apoyo de otros grupos de aficionados europeos para presentar una demanda formal ante los tribunales correspondientes.
El aspecto económico de la operación también ha generado debate. Se estima que tanto el Villarreal como el Barcelona recibirán compensaciones económicas significativas por disputar el partido en Miami, además de los ingresos adicionales por derechos televisivos en el mercado estadounidense. Estos beneficios económicos han sido uno de los argumentos principales utilizados por LaLiga para justificar la iniciativa.
Marcelino concluyó sus declaraciones reiterando su compromiso profesional: «Mi trabajo es preparar al equipo para ganar partidos, sea donde sea que se jueguen. Si FIFA y UEFA han autorizado este encuentro, nosotros nos centraremos en lo deportivo y trabajaremos para conseguir un resultado positivo frente a un rival de la calidad del Barcelona». Sus palabras reflejan la actitud pragmática que ha caracterizado su carrera como entrenador, priorizando siempre los aspectos deportivos por encima de las controversias administrativas.
Fuente: Superdeporte | Diario Las Américas