
Créditos: El Español
En una maniobra que podría revolucionar completamente el panorama del fútbol europeo, representantes de la Superliga Europea y la UEFA mantienen conversaciones secretas para desarrollar un nuevo formato de la Champions League que entraría en vigor a partir de 2027. Las negociaciones, según fuentes cercanas a ambas organizaciones, buscan crear una competición «más potente, gratuita y accesible» que satisfaga tanto las demandas económicas de los grandes clubes como las necesidades de transparencia y democratización que exigen los aficionados europeos.
El proyecto, liderado por Real Madrid, FC Barcelona y los principales impulsores de la Superliga original, representa un cambio de estrategia radical respecto a los planteamientos iniciales que generaron tanta controversia en 2021. En lugar de crear una competición paralela y cerrada, la nueva propuesta busca reformar desde dentro la estructura actual de la Champions League, manteniendo el prestigio histórico del torneo mientras incorpora elementos innovadores que garanticen mayor espectáculo y sostenibilidad económica.
Las conversaciones se han intensificado durante las últimas semanas, coincidiendo con las críticas crecientes al formato actual de la Champions League 2025-26. Múltiples clubes han expresado su descontento con el nuevo sistema de fase de liga, considerando que no ha logrado los objetivos de mayor competitividad y emoción que prometía. Esta insatisfacción generalizada ha abierto una ventana de oportunidad para que los promotores de la Superliga presenten sus propuestas alternativas con mayor receptividad por parte de la UEFA.
El aspecto más revolucionario de la propuesta es la gratuidad total de la transmisión para los espectadores. Según trascendidos de las negociaciones, el nuevo formato contemplaría un modelo de financiamiento que combinaría patrocinios globales masivos, contribuciones directas de los clubes participantes y nuevos mecanismos de monetización digital que no requerirían suscripciones pagadas por parte de los aficionados. Esta característica representa un cambio paradigmático en la comercialización del fútbol de élite.
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y figura clave en las negociaciones, habría presentado un modelo económico que garantizaría ingresos superiores a los actuales para los clubes participantes, mientras que simultáneamente ofrecería acceso gratuito a todos los partidos través de una plataforma digital propia. La propuesta incluiría también mejoras sustanciales en la experiencia del espectador, con tecnologías inmersivas y contenidos adicionales que enriquecerían la transmisión tradicional.
La UEFA, inicialmente reacia a cualquier negociación con los promotores de la Superliga, ha comenzado a mostrar una actitud más pragmática ante la evidencia de que el formato actual de la Champions League no está cumpliendo las expectativas comerciales y deportivas proyectadas. Aleksander Čeferin, presidente del organismo europeo, habría autorizado discretamente estas conversaciones exploratorias mientras mantiene públicamente su posición oficial de rechazo a las propuestas de la Superliga.
Los clubes alemanes e ingleses, tradicionalmente opuestos a los planteamientos de la Superliga, han comenzado a mostrar interés en las nuevas propuestas, especialmente por el componente de gratuidad y las garantías de ingresos mejorados. Bayern Munich, Manchester City, Liverpool y Chelsea habrían participado indirectamente en algunas de las discusiones preliminares, aunque manteniendo un perfil bajo para evitar controversias públicas.
El calendario de implementación contemplaría una transición gradual entre 2027 y 2030, período durante el cual se mantendría la estructura actual de la Champions League mientras se desarrollan paralelamente los elementos técnicos, legales y comerciales del nuevo formato. Esta aproximación progresiva busca minimizar las resistencias y garantizar una adaptación fluida de todos los actores involucrados en el ecosistema del fútbol europeo.