Créditos: MARCA – Tabla de clasificación tras la Jornada 2 de Champions League
La segunda jornada de la Champions League 2025-26 ha quedado marcada por una serie de polémicas arbitrales, errores controvertidos y decisiones cuestionables que han generado un intenso debate sobre el nivel del arbitraje en la competición más prestigiosa del fútbol europeo. Los encuentros disputados entre el 1 y 2 de octubre han dejado una serie de situaciones controvertidas que han eclipsado en muchos casos el aspecto puramente deportivo de los partidos, poniendo en entredicho la preparación y consistencia de los colegiados designados por la UEFA para dirigir estos encuentros de máximo nivel.
El partido entre FC Barcelona y Paris Saint-Germain en el Camp Nou fue uno de los más polémicos de la jornada. En el minuto 27, la afición y los jugadores del Barça reclamaron un penalti por una aparente falta sobre Eric García dentro del área del PSG. El árbitro Eduardo Rodríguez no señaló la pena máxima, una decisión que fue revisada por el VAR pero que finalmente se mantuvo, generando las protestas del público barcelonista y del cuerpo técnico dirigido por Hansi Flick.
La polémica no se limitó a este incidente. Durante el desarrollo del partido, se produjeron varias jugadas dudosas que no fueron sancionadas adecuadamente, incluyendo un posible segundo penalti sobre Lamine Yamal que tampoco fue señalado por el colegiado principal. Estas decisiones han sido objeto de análisis posteriores por parte de expertos arbitrales, quienes han señalado inconsistencias en los criterios aplicados a lo largo del encuentro.
El encuentro entre Real Madrid y Kairat también estuvo marcado por la polémica, aunque en este caso las decisiones beneficiaron claramente al conjunto merengue. Los jugadores del equipo kazajo protestaron vehementemente varias decisiones del árbitro, incluyendo un penalti no señalado en el primer tiempo y una posible expulsión de un jugador del Real Madrid que no se produjo. La goleada final por 5-0 a favor del conjunto de Xabi Alonso ha sido cuestionada por algunos sectores que consideran que el resultado no refleja lo ocurrido en el campo.
Otros encuentros de la jornada también registraron incidentes controvertidos. El partido entre Athletic Club de Bilbao y Borussia Dortmund presentó varias jugadas dudosas, incluyendo un gol anulado al conjunto alemán por un fuera de juego milimétrico que generó debate sobre la aplicación de la tecnología en estas situaciones. Los jugadores del Dortmund mostraron su disconformidad con la decisión, considerando que la diferencia era imperceptible y que el gol debería haber sido validado.
La actuación de los árbitros VAR también ha sido objeto de críticas generalizadas. En varios partidos, las revisiones se prolongaron excesivamente, afectando al ritmo de juego y generando confusión tanto entre los jugadores como entre los espectadores. El caso más flagrante se produjo en el encuentro entre Juventus y Villarreal, donde una decisión del VAR tardó más de cuatro minutos en ser comunicada, generando tensión innecesaria y afectando al desarrollo natural del partido.
Los entrenadores han sido especialmente críticos con el nivel mostrado por los árbitros en esta jornada. Varios técnicos han expresado públicamente su descontento con decisiones específicas que consideran que han condicionado el resultado de sus partidos. Esta situación ha generado preocupación en la UEFA, que está evaluando la posibilidad de revisar los criterios de designación de árbitros para encuentros de Champions League.
Las estadísticas de la jornada reflejan un número inusualmente alto de decisiones controvertidas. Se registraron un total de 12 situaciones polémicas en los 18 partidos disputados, una cifra que supera significativamente la media habitual de la competición. Esta concentración de errores y decisiones cuestionables ha llevado a algunos expertos a cuestionar la preparación física y mental de los árbitros para afrontar la presión de dirigir partidos de este nivel.
La respuesta de la UEFA no se ha hecho esperar. El organismo europeo ha anunciado la apertura de una investigación interna para analizar las decisiones más controvertidas de la jornada y evaluar la actuación de los árbitros involucrados. Esta investigación podría resultar en cambios en las designaciones para las próximas jornadas y en modificaciones en los protocolos de preparación de los colegiados.
El impacto de estas polémicas arbitrales trasciende lo puramente deportivo, ya que algunas de las decisiones controvertidas han condicionado resultados que pueden tener implicaciones significativas en la clasificación final de la fase de liga. Los equipos afectados han expresado su intención de presentar quejas oficiales ante la UEFA, solicitando mayor transparencia en los procesos de revisión y designación arbitral.
La nueva Champions League, con su formato expandido de 36 equipos, presenta desafíos adicionales para el arbitraje. La mayor cantidad de partidos y la presión mediática incrementada requieren un nivel de preparación superior por parte de los colegiados. Las polémicas de esta jornada han puesto de manifiesto que el nivel arbitral actual podría no estar a la altura de las exigencias de la competición renovada.
Los aficionados también han expresado su frustración a través de las redes sociales y otros canales, criticando lo que consideran un deterioro en la calidad del arbitraje europeo. Muchos señalan que estas situaciones afectan negativamente a la credibilidad de la competición y a la experiencia de quienes siguen los partidos, ya sea en los estadios o a través de la televisión.
La UEFA se enfrenta ahora al desafío de restaurar la confianza en el arbitraje de la Champions League. Las decisiones que tome en las próximas semanas serán cruciales para determinar si las polémicas de esta jornada fueron incidentes aislados o síntomas de un problema más profundo que requiere soluciones estructurales inmediatas.
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