David Ramos (Getty Images)
Un plan ambicioso de La Liga para celebrar partidos en el extranjero se ha topado con un obstáculo significativo. La UEFA, el máximo organismo del fútbol europeo, ha frenado de momento el proyecto de que el partido entre el Villarreal y el Barcelona se celebre en Miami. La decisión del organismo se basa en la necesidad de considerar «las opiniones de todas las partes interesadas» antes de tomar una decisión final. Esta postura resalta la complejidad de llevar encuentros de liga a otras geografías, donde se deben balancear los intereses comerciales con los de los aficionados, los jugadores y las federaciones. La iniciativa, impulsada por La Liga para expandir su marca globalmente, se encuentra ahora en un punto de espera, y su futuro dependerá de las negociaciones y el consenso que se pueda alcanzar entre todas las entidades involucradas. Este caso podría sentar un precedente importante para el futuro de las ligas domésticas.
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