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El Barcelona cerró el año 2025 con una contundente victoria por 2-0 ante el Villarreal en el Estadio de la Cerámica y se aseguró el título de campeón de invierno de LaLiga, manteniendo cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid al concluir la primera vuelta del campeonato español. El conjunto azulgrana demostró una vez más su solidez y consolidó su liderato con autoridad.
El partido, que acaparó titulares durante meses por el plan abortado de LaLiga de deslocalizarlo a Miami, se disputó finalmente en casa del Submarino Amarillo y los visitantes catalanes no tuvieron piedad. La presión de cerrar el año como líderes absolutos apenas se notó para el equipo de Hansi Flick, que dominó el encuentro de principio a fin y resolvió el compromiso con eficacia.
El Barcelona se adelantó temprano en el marcador. En el minuto 12, Raphinha provocó un penal que él mismo se encargó de transformar para abrir la cuenta en La Cerámica. El brasileño estuvo cerca de aumentar la ventaja minutos después cuando envió un disparo potente al larguero que pudo ser el segundo gol culé en la primera mitad.
La sentencia definitiva llegó en el minuto 63, cuando Lamine Yamal aprovechó una serie de rechaces dentro del área para enviar un potente golpeo que terminó de hundir al Villarreal. El joven extremo español demostró una vez más por qué es considerado una de las mayores promesas del fútbol mundial con un gol que selló la victoria barcelonista.
El partido tuvo un punto de inflexión en el minuto 39, cuando el portugués Renato Veiga vio la tarjeta roja directa y dejó al Villarreal con diez hombres durante más de cincuenta minutos. Los locales habían celebrado momentáneamente un gol de autogol de Jules Koundé que habría significado el empate, pero el VAR anuló la jugada por posición adelantada en la gestación de la acción.
El técnico alemán Hansi Flick se mostró satisfecho tras el encuentro y destacó el trabajo de su plantel. «Villarreal es un equipo fantástico, son jugadores muy rápidos, así que estoy feliz por este triunfo. Lo que más me gustó del partido de hoy fueron los tres puntos. Mi equipo está algo cansado, pero la mentalidad que mantiene es impresionante», declaró el entrenador a DAZN.
La única mala noticia para el Barcelona fue el cambio de Koundé en la recta final del partido por un problema físico, aunque el encuentro ya estaba decidido. El Barcelona tendrá ahora dos semanas de total calma hasta que retome la competición el sábado 3 de enero con el derbi catalán ante el Espanyol, antes de viajar a Arabia Saudita para disputar la Supercopa de España. Con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid y el título de campeón de invierno asegurado, el conjunto azulgrana se va de vacaciones con la moral por las nubes.
Fuente: Correo del Caroní