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Las alarmas sonaron en el Camp Nou cuando Pedri pidió el cambio al minuto 73 del partido contra el Atlético de Madrid. El canario se echó al suelo tocándose la parte posterior del muslo, y el estadio entero contuvo la respiración. Después de estar un mes lesionado, verlo salir del campo generó pánico entre los culés.
Pero las noticias fueron buenas. Hansi Flick aclaró en rueda de prensa que Pedri está bien y que el cambio se debió más al cansancio que a una lesión. «Está bien, un poco cansado», explicó el alemán, quitándole dramatismo al asunto. El propio jugador tranquilizó a todos con un mensaje en redes sociales: «Todo bien, gracias».
Pedri había sido uno de los mejores del partido. Controló el mediocampo con autoridad, conectó defensa y ataque como solo él sabe hacerlo, y demostró que no necesitó mucho tiempo para volver a su mejor nivel. Flick estaba feliz: «Es un jugador excepcional. Estoy contento de que no haya necesitado tiempo para volver al nivel. Lo vimos el sábado y hoy».
El canario se perdió un mes completo por una rotura en el bíceps femoral izquierdo que sufrió a finales de octubre. Su regreso fue más rápido de lo esperado, y ya jugó dos partidos seguidos como titular. Sin embargo, todavía le falta rodaje, y por eso Flick decidió cuidarlo sacándolo antes del final.
El Barcelona no puede permitirse perder a Pedri nuevamente. Es el motor del equipo, el cerebro del mediocampo, y sin él el juego culé pierde profundidad y claridad. La buena noticia es que estará disponible para el partido del sábado ante el Betis, donde el equipo buscará seguir estirando su ventaja en LaLiga.
Los culés respiran aliviados. Con Pedri en forma, el Barcelona tiene mucho más equilibrio. Flick confía plenamente en él, y el jugador sigue demostrando que es una pieza insustituible para las aspiraciones azulgranas esta temporada.
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