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París Saint-Germain hizo historia el pasado 31 de mayo al conquistar su primera UEFA Champions League tras golear de forma contundente 5-0 al Inter de Milán en la final disputada en el Allianz Arena de Múnich, Alemania. La victoria parisina representa el final de una larga espera y la consolidación del proyecto más ambicioso del fútbol europeo de la última década, que finalmente alcanzó la gloria continental.
El partido fue una exhibición total del equipo francés desde el primer minuto. Désiré Doué abrió el marcador tempranamente y después completó un doblete que dejó claro el dominio absoluto del PSG. Bradley Barcola, Vitinha y el joven prodigio Joao Neves completaron la goleada histórica, que representa la mayor diferencia de goles en una final de Champions League en toda su historia moderna. El Inter de Milán, vigente subcampeón y uno de los favoritos al título, no tuvo respuestas ante la avalancha ofensiva parisina.
Para el PSG, este título representa la culminación de un sueño perseguido durante más de una década desde que los inversores qataríes asumieron el control del club. A pesar de contar con figuras de la talla de Zlatan Ibrahimovic, Neymar, Kylian Mbappé y Lionel Messi en temporadas anteriores, el equipo parisino nunca había logrado superar la barrera mental que significaba ganar la Champions League. Las dolorosas eliminaciones ante Barcelona, Manchester United y Bayern Múnich habían dejado cicatrices profundas.
Sin embargo, esta temporada fue diferente. Bajo la dirección técnica de un renovado cuerpo técnico y con una plantilla rejuvenecida, el PSG encontró el equilibrio perfecto entre juventud y experiencia. La salida de las grandes estrellas permitió construir un equipo más cohesionado, donde el colectivo primó sobre los individualismos. Désiré Doué emergió como la gran revelación de la temporada, demostrando que el futuro del fútbol francés está en buenas manos.
La afición parisina vivió una noche inolvidable, con miles de seguidores celebrando por las calles de la capital francesa hasta altas horas de la madrugada. El Parque de los Príncipes se convirtió en el epicentro de la fiesta, donde los hinchas aguardaron el regreso de sus ídolos con una celebración multitudinaria. El presidente del club, Nasser Al-Khelaifi, no pudo contener las lágrimas durante la ceremonia de entrega de la copa, consciente de que este título representa la validación de años de inversión y esfuerzo.
El Inter de Milán salió dignamente del campo, reconociendo la superioridad del rival en la final. Simone Inzaghi, técnico de los Nerazzurri, lamentó el resultado pero destacó el camino recorrido por su equipo durante toda la temporada. Para los italianos, fue una dura lección que deberán analizar de cara a futuras competiciones europeas.
Con esta Champions League, el París Saint-Germain se incorpora al exclusivo club de campeones europeos y asegura su presencia directa en la próxima edición del torneo. El fútbol francés celebra este logro histórico, que llega 32 años después de que el Olympique de Marsella ganara la primera y única Champions de un club galo en 1993. Para el PSG, este es solo el comienzo de una nueva era donde buscarán consolidarse como una potencia estable del fútbol continental.
Fuente: UEFA Champions League