La Asamblea General de LaLiga aprobó este lunes 1 de diciembre las cuentas anuales consolidadas de la temporada 2024-25 y el presupuesto para la campaña 2025-26, en una votación que recibió un respaldo mayoritario por parte de los clubes que integran las dos categorías profesionales del fútbol español. El límite de coste de plantilla deportiva quedó fijado en 2.704,68 millones de euros, lo que representa un incremento respecto a temporadas anteriores y refleja la recuperación económica del fútbol español tras los difíciles años de la pandemia.
El límite salarial, conocido técnicamente como LCPD (Límite de Coste de Plantilla Deportiva), es una herramienta fundamental del sistema de control económico de LaLiga que busca garantizar la sostenibilidad financiera de los clubes a largo plazo. Cada equipo tiene asignado un tope de gasto que puede destinar a salarios de jugadores, cuerpo técnico y otros costos relacionados con la plantilla profesional. Este límite se calcula anualmente en función de los ingresos proyectados de cada club, sus gastos estructurales y su situación de deuda, entre otros factores.
Para la temporada 2025-26, el Real Madrid sigue siendo el club con mayor margen salarial disponible, con un límite que supera los 750 millones de euros. Esta holgura económica le permite al conjunto merengue competir en el mercado de fichajes con total libertad, pudiendo contratar a cualquier jugador del mundo sin restricciones presupuestarias significativas. En segundo lugar se encuentra el Barcelona, aunque con un límite considerablemente inferior de aproximadamente 400 millones de euros, producto de los problemas financieros que ha enfrentado el club en años recientes.
El Atlético de Madrid completa el podio de los equipos con mayor capacidad económica en LaLiga, con un límite cercano a los 300 millones de euros que refleja la buena gestión financiera del club colchonero durante la última década. Por su parte, equipos como el Sevilla, la Real Sociedad y el Athletic Club cuentan con límites que oscilan entre los 100 y 150 millones de euros, lo que les permite mantener plantillas competitivas aunque con menor margen de maniobra que los gigantes del campeonato.
En el otro extremo de la tabla se encuentran los clubes de menor presupuesto, muchos de ellos recién ascendidos desde Segunda División, cuyos límites salariales no superan los 40 millones de euros. Estos equipos deben ser extremadamente cuidadosos en sus contrataciones y renovaciones, priorizando la formación de jugadores jóvenes y apostando por futbolistas con proyección antes que por figuras consolidadas cuyos salarios podrían desequilibrar sus finanzas. El sistema de control de LaLiga ha demostrado ser efectivo para evitar quiebras y situaciones de insolvencia en los clubes españoles.
La aprobación de estas cuentas también incluye medidas adicionales para fortalecer el fair play financiero en el fútbol español. Entre las novedades para la próxima temporada se encuentra un mayor control sobre las operaciones de fichajes con pagos diferidos y una supervisión más estricta de las valoraciones de jugadores en intercambios entre clubes. Estas medidas buscan evitar maniobras contables que puedan distorsionar la competencia deportiva y poner en riesgo la estabilidad económica del sistema en su conjunto. LaLiga continúa siendo una referencia mundial en materia de gestión financiera deportiva, y su modelo es estudiado y replicado por otras ligas importantes de Europa y el resto del mundo.