Créditos: Captura de video / El Colombiano
Lo que debió ser el final de un partido de fútbol terminó convirtiéndose en una pelea campal que opacó por completo lo hecho en la cancha. Colombia Sub-17 quedó eliminada del Mundial de Qatar tras perder 2-0 ante Francia en los octavos de final, pero la noticia que acaparó titulares fue la vergonzosa trifulca que se desató apenas sonó el pitazo final.
Jugadores, cuerpo técnico y hasta auxiliares de ambos equipos se fueron a las manos en medio del césped. Videos que circularon en redes sociales mostraron puñetazos, empujones y gritos en un episodio que duró varios minutos hasta que la seguridad del estadio logró restablecer el orden. La FIFA ya estaría evaluando sanciones disciplinarias para ambas federaciones.
¿Qué pasó? Según varios testigos presenciales y medios colombianos, todo comenzó con la actitud antideportiva de Christ Batola, un jugador francés que supuestamente se burló de los colombianos tras el segundo gol galo. Las provocaciones encendieron los ánimos de unos juveniles cafeteros que ya venían frustrados por la eliminación y algunas decisiones arbitrales polémicas durante el partido.
La Federación Francesa de Fútbol anunció que presentará una denuncia formal ante la FIFA por los hechos ocurridos. Desde Colombia, el técnico de la Sub-17 evitó dar declaraciones fuertes pero dejó entrever su molestia por lo sucedido: «Los chicos están dolidos, pero esto no debería haber pasado. Hay que aprender y seguir adelante».
El partido en sí había sido intenso. Francia, subcampeona del mundo en la edición pasada, dominó el encuentro con goles de Antoine Valero y Pierre Mounguengue. Colombia intentó reaccionar pero se topó con una defensa bien plantada y un arquero en estado de gracia. Al final del partido, Santiago Londoño y Cristian Orozco, dos jugadores colombianos, terminaron expulsados por conducta antideportiva posterior al altercado.
Este tipo de episodios manchan el fútbol juvenil. Se supone que estos torneos son vitrinas para que los chicos muestren talento y madurez, no para que terminen en batallas campales que los exponen a sanciones graves. La FIFA tiene en sus manos un caso delicado que podría resultar en multas económicas y castigos deportivos para ambas selecciones.