CRÉDITOS DE LA IMAGEN: Getty
Luis de la Fuente, entrenador de la selección española, tuvo que salir al paso de las críticas este 16 de noviembre después de que varios medios cuestionaron la ausencia de jugadores del Real Madrid en su última convocatoria. El técnico ofreció una rueda de prensa donde explicó con lujo de detalles los criterios que sigue para confeccionar sus listas, dejando claro que las decisiones se basan únicamente en aspectos deportivos y nunca en presiones externas o rivalidades entre clubes.
«Yo no miro de qué equipo viene cada jugador. Mi único objetivo es formar el mejor once posible para representar a España», expresó De la Fuente visiblemente molesto por tener que justificar decisiones que considera parte natural de su trabajo. El seleccionador recordó que en convocatorias anteriores sí había incluido a futbolistas merengues, y que la ausencia actual respondía a cuestiones de forma física, rendimiento reciente o necesidad de dar oportunidades a otros jugadores que están pasando por un gran momento.
La polémica surgió porque en la lista para los partidos de clasificación mundialista no aparecieron algunos nombres habituales del Real Madrid, mientras que sí fueron convocados varios jugadores del Barcelona. Esto generó especulaciones sobre supuestos favoritismos, especialmente en un contexto donde ambos clubes mantienen una rivalidad institucional muy marcada. Sin embargo, De la Fuente fue tajante: «Aquí dentro no existe el Madrid ni el Barça. Solo existe España».
El entrenador también aprovechó para defender la profundidad de su plantilla: «Tengo la suerte de dirigir a jugadores de una calidad extraordinaria. Tomar decisiones es difícil porque todos merecen estar, pero al final solo puedo convocar a 23 y debo elegir pensando en lo mejor para el equipo». De la Fuente recordó que España viene de ganar la Eurocopa 2024 precisamente gracias a un grupo cohesionado donde no importan los colores de los clubes sino el compromiso con la selección.
Más allá de las explicaciones del técnico, esta situación evidencia el enorme escrutinio al que están sometidos los seleccionadores en países donde el fútbol es prácticamente una religión. Cada convocatoria genera debate, análisis y especulaciones que muchas veces van más allá de lo puramente deportivo. Luis de la Fuente lo sabe y por eso insistió en que su única lealtad es con la selección española: «Mi deber es ganar partidos y clasificar al Mundial. Eso es lo único que me importa». Con España ya muy cerca de asegurar su boleto a 2026, parece que las decisiones del técnico están funcionando más allá de las polémicas mediáticas.