CRÉDITOS DE LA IMAGEN: Primera Edición
La selección de Portugal consiguió uno de los triunfos más contundentes de su historia al golear 9-1 a Armenia, sellando así su clasificación directa al Mundial 2026 que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Lo más sorprendente de esta hazaña es que sucedió sin su estrella máxima: Cristiano Ronaldo no pudo estar presente debido a una suspensión que arrastraba por expulsión en el partido anterior contra Irlanda del Norte.
Roberto Martínez, entrenador de los lusos, demostró que tiene un equipo competitivo más allá de su capitán. Jugadores como Rafael Leão, Bernardo Silva, Bruno Fernandes y João Félix tomaron las riendas del ataque y destrozaron la defensa armenia con una exhibición de fútbol. Desde el primer minuto se notó la superioridad portuguesa, que abrió el marcador temprano y nunca dejó de atacar durante los 90 minutos.
El encuentro disputado en Ereván fue una auténtica fiesta para Portugal. Los goles llegaron por todos lados: desde balones parados hasta contragolpes vertiginosos. La armenia, que llegaba necesitada de puntos para mantener viva su esperanza mundialista, simplemente no tuvo argumentos para frenar a un rival que jugó con velocidad, precisión y una contundencia aplastante.
Esta clasificación tiene un sabor especial porque confirma que Cristiano Ronaldo disputará su sexto Mundial, igualando un récord histórico junto a Lionel Messi. A sus 40 años, CR7 tendrá una nueva oportunidad de levantar el único trofeo que le falta en su impresionante carrera. Aunque no estuvo en el campo durante esta goleada, el delantero envió un emotivo mensaje desde sus redes sociales felicitando a sus compañeros y expresando su ilusión por el torneo de 2026.
Roberto Martínez destacó en rueda de prensa la profundidad de su plantilla: «Hoy demostramos que somos un grupo fuerte, con jugadores de altísimo nivel en todas las posiciones. Cristiano es fundamental, pero todos debemos estar preparados para dar la cara». El técnico español también aprovechó para elogiar la mentalidad competitiva de su equipo, que no bajó el ritmo incluso cuando el resultado ya estaba definido. Esta victoria deja a Portugal como uno de los candidatos más serios para el próximo Mundial, y la afición ya sueña con ver a su selección levantando el trofeo en Norteamérica.