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Hay jugadores que nacen con estrella, y Mikel Oyarzabal parece ser uno de ellos. El delantero de la Real Sociedad alcanzó el sábado su partido número 50 con la selección española, y lo celebró de la manera más especial posible: marcando un doblete en la goleada 4-0 sobre Georgia. A sus 28 años, Oyarzabal se consolida como una pieza fundamental de La Roja y va camino de convertirse en leyenda.
El primer gol llegó pronto, en el minuto 11. Penalti pitado a favor de España, y Oyarzabal no tembló desde los once metros. Disparo potente, colocado, imposible de atajar para el portero georgiano. Uno a cero y celebración contenida del vasco, que sabía que el partido acababa de empezar. Pero ese gol tempranero le dio tranquilidad al equipo y comenzó a encaminar la victoria.
El segundo tanto de Oyarzabal fue pura categoría. Minuto 63, España dominaba con tranquilidad pero buscaba ampliar la ventaja para sellar el partido. Mikel recibió un balón en el borde del área, se acomodó con un toque suave y soltó un disparo cruzado que entró rozando el palo. Golazo de un jugador que está en estado de gracia, que sabe leer los partidos y aparecer cuando el equipo lo necesita.
Con estos dos tantos, Oyarzabal llega a 21 goles con la selección española y se convierte en el máximo goleador de la era Luis de la Fuente. Es el delantero de referencia del técnico español, el hombre al que acude cuando necesita definición, experiencia y personalidad. Y Mikel siempre responde. En 2025 lleva ocho goles en nueve partidos con La Roja, números de delantero top mundial.
Lo interesante es que Oyarzabal ha superado a leyendas históricas del fútbol español. Con sus 21 tantos ya dejó atrás a Telmo Zarra, uno de los míticos delanteros de la selección de los años 40 y 50. Ahora está a la caza de otros grandes nombres como Sergio Ramos o Alfredo Di Stéfano, que tienen 23 goles cada uno. Si mantiene este ritmo, en poco tiempo los alcanzará.
El vasco es un tipo especial dentro del vestuario español. No es de los que gritan, no busca protagonismo mediático, simplemente se dedica a jugar bien y marcar goles importantes. Cuando España lo necesita, Oyarzabal aparece. Ya sea en un partido clave de clasificación, en una final de torneo o en un amistoso, el delantero de la Real siempre deja su huella.
Luis de la Fuente confía ciegamente en él. Lo ha hecho titular en la mayoría de partidos importantes, y Mikel le ha devuelto esa confianza con actuaciones sobresalientes. El técnico español sabe que puede contar con Oyarzabal para cualquier contexto de partido: cuando hay que romper un resultado cerrado, cuando hay que sentenciar un encuentro, o cuando hay que defender un resultado apretado. Mikel entiende el juego, sabe moverse en el área y tiene esa frialdad para definir en momentos cruciales.
El detalle emotivo del sábado fue ver a Oyarzabal celebrar su partido 50 de esa manera. No todos los jugadores tienen la fortuna de alcanzar medio centenar de internacionalidades, y menos aún de hacerlo marcando dos goles en un encuentro decisivo. Fue una noche perfecta para el vasco, que además recibió el reconocimiento de sus compañeros y del cuerpo técnico después del partido.
España tiene en Oyarzabal una garantía de goles. Mientras el jugador de la Real Sociedad esté en forma y disponible, La Roja tendrá un delantero fiable, experimentado y con el olfato goleador intacto. Y lo mejor es que todavía tiene cuerda para rato: a sus 28 años está en su mejor momento, y puede seguir sumando goles y partidos con la selección durante varios años más.
El camino rumbo al Mundial 2026 pasa por jugadores como Oyarzabal. Tipos que no hacen ruido pero que cuando toca, meten el gol que te clasifica, el gol que te mete en una final, el gol que te hace campeón. Mikel es de esos, y España tiene la suerte de contar con él.