Créditos: Excélsior
En Can Barça no duermen. Están todos pendientes del teléfono esperando la llamada del Ayuntamiento de Barcelona que les confirme si consiguen o no la dichosa licencia 1B. Esa autorización es la llave para que el Spotify Camp Nou abra sus puertas con un aforo de 45.000 espectadores y el equipo de Hansi Flick pueda volver a casa de una vez por todas.
El club catalán lleva dos años y medio exiliado en Montjuïc. Ya están cansados de subir y bajar esa montaña cada quince días. El Olímpico estuvo bien para salir del paso, pero el Camp Nou es el Camp Nou. Y ahora que las obras avanzan a buen ritmo, todos en Barcelona quieren que llegue ese momento histórico del regreso.
La directiva de Joan Laporta está optimista pero no se atreve a cantar victoria. Ya les pasó varias veces que pensaron que iban a volver y después se complicó todo. Por eso ahora van con pies de plomo. Las conversaciones con el Ayuntamiento en los últimos días fueron positivas, pero hasta que no tengan el papel firmado, nadie se relaja.
Si la licencia sale esta semana como esperan, el estreno oficial del renovado Camp Nou sería el 22 de noviembre contra el Athletic Club. Un partidazo para inaugurar la nueva era. Y si no, se retrasaría una semana más para el partido contra el Alavés del 29. Lo concreto es que la semana pasada ya hubo entrenamiento abierto con 23.000 culés en las gradas y todo salió perfecto.
El estadio todavía está en obras, obvio. La capacidad total será de casi 105.000 espectadores cuando esté terminado a finales de 2027, pero por ahora con esos 45.000 alcanza para empezar. Laporta siempre dijo que no volvían hasta tener un aforo digno del Barça, y parece que ese momento llegó.
Los jugadores están ansiosos. Flick también. Y la UEFA está evaluando si permite que los partidos de Champions se disputen ahí o si obligan al Barça a seguir en Montjuïc para los europeos. El reglamento dice que todos los partidos de fase de grupos deben jugarse en el mismo estadio, pero el club espera una excepción.
Barcelona está primero en LaLiga con autoridad. El equipo vuela. Y ahora solo falta que el Ayuntamiento diga que sí para que los culés vuelvan a rugir en Les Corts como Dios manda.
Fuente: marca.com