Créditos de imagen: The Independent / Manchester City FC
El Manchester City envió un mensaje rotundo a toda la Premier League este domingo 9 de noviembre al golear 3-0 al Liverpool en el Etihad Stadium, en un partido que marcó un hito histórico para Pep Guardiola al disputar su encuentro número 1000 como entrenador profesional. La gran figura de la tarde fue el extremo belga Jeremy Doku, quien desmanteló completamente la defensa de los Reds con su velocidad, regalías y desequilibrio en cada jugada que intentó.
Desde el pitazo inicial quedó claro que este no sería un partido cualquiera. El City salió con una intensidad abrumadora, presionando alto y recuperando rápidamente el balón en campo contrario. Doku fue una pesadilla constante para Trent Alexander-Arnold, el lateral derecho del Liverpool que simplemente no pudo frenar las arrancadas del belga. Una y otra vez, Doku lo dejaba atrás con cambios de ritmo fulminantes que generaban peligro inmediato sobre el arco defendido por Alisson Becker.
El primer gol llegó al minuto 12 precisamente por una jugada iniciada por Doku. El belga recibió el balón en la banda izquierda, se quitó a dos marcadores con un regate imposible y envió un centro rasante al área. Kevin De Bruyne, con esa inteligencia que lo caracteriza, apareció en el segundo palo para empujar el balón al fondo de la red. El Etihad explotó en júbilo mientras Guardiola aplaudía efusivamente desde la banda técnica.
Liverpool intentó reaccionar, pero se encontró con un Manchester City en estado de gracia. El mediocampo citizens dominaba absolutamente todos los duelos, con Rodri y Bernardo Silva recuperando cada pelota dividida. Cada vez que el City recuperaba, buscaban inmediatamente a Doku para que generara peligro por su sector. El belga fue imparable durante todo el primer tiempo, completando 8 regates exitosos solo en los primeros 45 minutos.
El segundo tanto llegó al minuto 34 en una jugada colectiva preciosa. De Bruyne filtró un pase milimétrico para Erling Haaland, quien con su potencia física se quitó de encima a Virgil van Dijk y definió con frialdad ante la salida de Alisson. El noruego celebró con gesto de alivio, ya que venía de un par de partidos sin anotar y necesitaba recuperar la confianza goleadora. Con este tanto, Haaland alcanzaba los 11 goles en 10 partidos de Premier League esta temporada.
Para el segundo tiempo, Jürgen Klopp intentó cambiar las cosas con modificaciones tácticas, pero el daño ya estaba hecho. El Liverpool se veía superado en todas las líneas del campo. Mohamed Salah, quien suele ser el salvador de los Reds en momentos complicados, estuvo irreconocible y prácticamente no apareció en todo el partido. La defensa del City, liderada por Rubén Días y Nathan Aké, no le dieron ni un solo espacio al egipcio.
El tercer gol, que selló definitivamente la victoria, llegó al minuto 68 y nuevamente tuvo a Doku como protagonista absoluto. El belga recibió el balón en tres cuartos de cancha, encaró a toda velocidad, dejó sentados a dos defensores con fintas inverosímiles y cuando todos esperaban que centrara, soltó un disparo cruzado que se coló justo en el ángulo inferior derecho del arco. Alisson ni siquiera intentó la estirada porque el balón pasó demasiado pegado al poste. Fue un golazo antológico que quedará en la memoria de los aficionados del City.
La celebración de Doku fue explosiva. El joven belga de 23 años sabe que esta fue la mejor actuación de su carrera hasta el momento. Después del partido, en zona mixta, declaró emocionado: «Es un honor jugar en un equipo como el Manchester City y en un día tan especial para el entrenador. Sabía que tenía que dar mi mejor versión y creo que lo logré. El equipo jugó perfecto y yo solo hice mi trabajo».
Pep Guardiola también se deshizo en elogios hacia su extremo: «Jeremy fue sensacional. Hizo todo lo que le pedimos y más. Su velocidad y su capacidad para desequilibrar son únicas. Hoy demostró por qué confiamos tanto en él. Pero esto no es solo mérito individual, todo el equipo estuvo brillante». El técnico catalán, que alcanzaba su partido 1000 con victoria, agregó: «Este es un número especial para mí. Llegar a 1000 partidos es algo que nunca imaginé cuando comencé mi carrera como entrenador. Estoy muy agradecido con todos los jugadores que he tenido a lo largo de estos años».
Para el Liverpool, la derrota fue un golpe durísimo. Los Reds venían de una excelente racha de resultados y llegaban al Etihad como campeones defensores de la Premier League. Sin embargo, la superioridad del City fue tan evidente que Jürgen Klopp no tuvo excusas en la rueda de prensa: «Fuimos superados en todos los aspectos. El Manchester City estuvo mucho mejor que nosotros y merecieron ampliamente la victoria. Tenemos que aprender de esto y mejorar rápidamente porque la temporada es larga».
Con esta victoria, el Manchester City se coloca en la segunda posición de la Premier League con 28 puntos, quedando a solo dos puntos del líder Arsenal que empató 1-1 contra Nottingham Forest el mismo fin de semana. La lucha por el título se pone cada vez más interesante, con tres equipos peleando palmo a palmo por la cima.
El Liverpool, por su parte, cae a la octava posición con 18 puntos, una ubicación muy por debajo de las expectativas para un equipo de su calibre. La derrota enciende todas las alarmas en Anfield y obliga a Klopp a hacer ajustes urgentes si quiere mantener vivas las aspiraciones de su equipo en todas las competiciones.
Jeremy Doku se convirtió en el héroe indiscutible del día. Las redes sociales explotaron con videos de sus jugadas, comparándolo con las mejores versiones de Eden Hazard y Arjen Robben. Los medios ingleses lo catalogaron como «el mejor jugador del partido por amplio margen» y los aficionados del City ya lo consideran una pieza fundamental para el futuro del club.
Fuente: espn-premier-league-analisis