Créditos de imagen: Sportstar - The Hindu / FC Barcelona
El Barcelona volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más temidos de Europa este domingo 9 de noviembre, tras golear al Celta de Vigo por 4-2 en el estadio de Balaídos, aprovechando el tropiezo del Real Madrid ante el Rayo Vallecano para recortar distancias en la tabla de LaLiga. La figura indiscutible de la tarde fue Robert Lewandowski, quien firmó un triplete espectacular que pone de manifiesto que a sus 37 años todavía tiene mucho fútbol por ofrecer.
El partido empezó con todo a favor del Barcelona. Apenas al minuto 10, el árbitro señaló un penal a favor de los culés tras una falta sobre Raphinha dentro del área. Lewandowski asumió la responsabilidad y no falló, abriendo el marcador con un disparo potente que dejó sin opciones al portero Vicente Guaita. El estadio gallego se quedó en silencio mientras los jugadores azulgranas celebraban el tanto con su afición que había viajado desde Cataluña.
Pero el Celta de Vigo no se iba a rendir tan fácilmente en su casa. Los de Eduardo Coudet salieron con orgullo y al minuto 15 lograron el empate gracias a un golazo de Sergio Carreira, quien aprovechó un rebote en la frontal del área para fusilar el arco defendido por Marc-André ter Stegen. El gol despertó a la afición local y puso nerviosismo en las filas barcelonistas, que veían cómo se les escapaba una ventaja temprana.
Lewandowski, sin embargo, tenía otros planes. Al minuto 37, el polaco volvió a aparecer en el momento justo. Tras una jugada colectiva preciosa que involucró a Pedri y Gavi, el balón llegó a los pies del delantero dentro del área. Con esa frialdad que lo caracteriza, Lewandowski definió con categoría para poner nuevamente adelante a su equipo. Esta vez sí, el Barcelona se fue al descanso con ventaja en el marcador, aunque la sensación era que el partido estaba lejos de decidirse.
En el segundo tiempo, cuando todo parecía encaminarse para una victoria cómoda del Barcelona, apareció nuevamente el Celta para poner emoción al encuentro. Borja Iglesias, el delantero gallego, empató al minuto 62 con un remate de cabeza tras un centro desde la banda izquierda. El estadio explotó y por unos minutos pareció que el Celta podría llevarse al menos un punto de este enfrentamiento.
Pero justo antes del descanso inicial, al minuto 45+4, Lamine Yamal había aportado su granito de arena con un gol que en ese momento pasó casi desapercibido pero que resultaría vital para tranquilizar al equipo. El joven talento español, que viene siendo una de las revelaciones de la temporada, demostró una vez más su madurez futbolística al aprovechar un error defensivo del Celta para marcar con mucha clase.
El verdadero golpe de gracia llegó al minuto 73, cuando Lewandowski completó su hat-trick personal con un remate desde fuera del área que se coló en la escuadra del arco celeste. La afición barcelonista que estaba en Balaídos estalló en júbilo, consciente de que este resultado podría significar un cambio importante en la lucha por el título de LaLiga. El polaco celebró con una sonrisa enorme, sabiendo que acababa de firmar una actuación para el recuerdo.
Como si no fuera suficiente, Frenkie de Jong puso la guinda al pastel en el minuto 90+4 con el cuarto tanto azulgrana, sentenciando definitivamente un encuentro que estuvo mucho más peleado de lo que indica el marcador final. El centrocampista holandés aprovechó un contragolpe letal para definir con tranquilidad y poner cifras definitivas.
Con esta victoria, el Barcelona se acerca a tan solo tres puntos del Real Madrid en la cima de LaLiga, poniendo presión sobre los merengues que este fin de semana no pudieron pasar del empate sin goles contra el Rayo Vallecano. Xavi Hernández, técnico del Barcelona, no ocultó su satisfacción en rueda de prensa: «Lewandowski sigue demostrando que es uno de los mejores delanteros del mundo. A su edad, mantener este nivel es simplemente espectacular. Pero no solo fue él, todo el equipo trabajó de manera brillante».
Por su parte, Lewandowski agradeció a sus compañeros en declaraciones post partido: «Los goles son importantes, pero esto es un trabajo colectivo. El equipo está jugando muy bien y eso me facilita las cosas. Todavía tenemos mucho por luchar esta temporada y vamos a ir partido a partido». El polaco ahora acumula 14 goles en LaLiga esta temporada, consolidándose como el máximo artillero del torneo español.
El Celta de Vigo, a pesar de la derrota, dejó buenas sensaciones y demostró que en Balaídos cualquier equipo lo pasa mal. Eduardo Coudet destacó el esfuerzo de sus jugadores: «Competimos de tú a tú con uno de los mejores equipos de Europa. Nos vamos con la cabeza alta a pesar del resultado».
La LaLiga se pone cada vez más interesante con un Barcelona que vuelve a la carga y un Real Madrid que no termina de encontrar su mejor versión. Los próximos enfrentamientos directos entre ambos gigantes prometen ser espectaculares.
Fuente: espn-deportes-laliga