Créditos: FC Barcelona
Joan Laporta tiene motivos para estar contento. El presidente del Barcelona llegó al fin de semana con el agua al cuello, pero se va al parón de selecciones con una sonrisa de oreja a oreja. El Real Madrid empató en Vallecas, el Barça ganó en Balaídos, y para colmo, el Camp Nou está cada vez más cerca de reabrir sus puertas.
La semana había sido complicada para el club culé. Las derrotas recientes habían puesto a Hansi Flick en el ojo del huracán y los cuestionamientos llegaban de todos lados. Pero el fútbol tiene esas vueltas: cuando parece que todo se cae, un buen resultado lo arregla todo.
El triunfo 4-2 ante el Celta en Vigo puso al Barça a solo tres puntos del líder Real Madrid. Y con el equipo de Ancelotti mostrando grietas, especialmente en campos difíciles como Vallecas, las opciones azulgranas de pelear el título crecen. Robert Lewandowski sigue siendo el salvavidas del equipo con su triplete, y Lamine Yamal aparece cuando más se le necesita.
Pero el gran regalo para Laporta no fue solo deportivo. El Camp Nou, ese proyecto que le ha dado más de un dolor de cabeza, finalmente parece estar encaminado. La prueba piloto del viernes, con 20,000 aficionados viendo el entrenamiento del equipo, fue un éxito rotundo. Y ahora el club espera que el Ayuntamiento de Barcelona otorgue la licencia 1B a mediados de noviembre.
Si todo sale según lo planeado, el partido contra el Athletic Club el 22 de noviembre podría jugarse en el Camp Nou con unos 45,000 espectadores. Sería el regreso oficial después de más de dos años y medio jugando en Montjuïc. Un momento histórico que Laporta quiere vivir antes de que termine el año.
La temporada sigue siendo un lío para el Barcelona. La defensa sigue siendo un colador, Flick no encuentra la fórmula para que el equipo funcione con la solidez del año pasado, y las lesiones han complicado todo. Pero el técnico alemán recuperará a jugadores clave como Joan García, Raphinha y Pedri después del parón. Y eso puede marcar la diferencia.
Laporta sabe que el momento es ahora o nunca. El Madrid está fallando más de lo esperado, el Barça tiene la pegada para competir, y el Camp Nou puede dar ese empujón anímico que el equipo necesita. Las elecciones presidenciales están programadas para 2026 y Laporta quiere llegar con títulos en la mano.
Por ahora, el presidente barcelonista se va al parón con una sensación que hacía tiempo no tenía: tranquilidad. El Real Madrid dejó puntos, el Barça sumó de a tres, y el nuevo Camp Nou está casi listo. En el fútbol las cosas cambian rápido, y este fin de semana cambió todo para bien del lado azulgrana.
Fuente: cronicaglobal.elespanol.com