Créditos de imagen: Giorgi ARJEVANIDZE/AFP/AFP
El Chelsea protagonizó un dramático empate 2-2 ante el Qarabag de Azerbaiyán en partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League, disputado este 5 de noviembre de 2025 en el Tofiq Bahramov Republican Stadium de Bakú. El encuentro parecía destinado a convertirse en una dolorosa derrota para los Blues, quienes estuvieron abajo en el marcador durante gran parte del segundo tiempo, hasta que Alejandro Garnacho apareció con un gol salvador al minuto 89 que rescató un punto valioso para las aspiraciones europeas del conjunto londinense.
El partido comenzó con un Chelsea dominador que impuso su juego de posesión ante un Qarabag replegado en su propio campo, esperando oportunidades de contragolpe. Sin embargo, la efectividad de los azeríes superó ampliamente la de los ingleses en los primeros 45 minutos. Al minuto 28, Jon Gallagher sorprendió a la defensa del Chelsea con un disparo potente desde fuera del área que se coló en la escuadra izquierda del portero Robert Sánchez, poniendo el 1-0 parcial que encendió al público local.
El Chelsea reaccionó con ímpetu y logró empatar al minuto 41 mediante un cabezazo certero de Christopher Nkunku, tras un centro milimétrico de Reece James desde el flanco derecho. El tanto del francés parecía darle tranquilidad al equipo de Mauricio Pochettino de cara al entretiempo, pero el guion daría un giro inesperado en la segunda mitad.
El Qarabag, lejos de intimidarse por la jerarquía de su rival, salió decidido después del descanso a buscar nuevamente la ventaja. La estrategia funcionó al minuto 56, cuando Redon Xhixha aprovechó un error defensivo de Levi Colwill para infiltrarse en el área y definir con categoría ante la salida de Sánchez. El 2-1 puso en aprietos al Chelsea y encendió las alarmas en el banquillo visitante.
Pochettino movió sus piezas y realizó tres cambios casi consecutivos buscando revertir la situación. Ingresaron Cole Palmer, Alejandro Garnacho y Armando Broja para darle mayor profundidad ofensiva al equipo. El técnico argentino modificó también el esquema táctico, pasando a un 4-2-4 ultra ofensivo en los últimos 20 minutos del encuentro, asumiendo el riesgo de quedar expuesto en defensa con tal de buscar el empate.
El Chelsea se lanzó desesperadamente al ataque, generando varias ocasiones claras que fueron neutralizadas por el portero Fabijan Buntic, quien realizó atajadas importantes ante remates de Palmer y Nkunku. El reloj avanzaba inexorablemente y la posibilidad de sumar tres puntos parecía esfumarse para los Blues, quienes veían peligrar seriamente sus opciones de clasificación directa a los octavos de final.
Sin embargo, el fútbol reservaba un desenlace dramático. Al minuto 89, cuando el árbitro ya preparaba su silbato para adicionar el tiempo de descuento, una jugada afortunada del Chelsea derivó en un centro al área que encontró la testa de Alejandro Garnacho. El extremo argentino, incorporado al Chelsea esta temporada procedente del Manchester United, conectó con potencia el balón que se incrustó en el ángulo superior derecho del arco azerbaiyano, desatando la euforia del reducido grupo de aficionados visitantes presentes en el estadio.
El gol de Garnacho, apenas su tercero con la camiseta del Chelsea, llegó en el momento más crítico y evitó lo que hubiera sido una derrota altamente perjudicial para las aspiraciones del club en la competición continental. Los jugadores celebraron efusivamente con el argentino, conscientes de la importancia vital del tanto en el contexto de la clasificación.
Con este empate, el Chelsea alcanza los 6 puntos en cuatro partidos disputados, ubicándose en una posición intermedia de la tabla que no garantiza clasificación directa a octavos pero mantiene vivas las opciones de evitar la fase de playoffs. El conjunto inglés ha mostrado altibajos preocupantes en su rendimiento europeo, alternando victorias contundentes con actuaciones irregulares como la exhibida en Bakú.
Mauricio Pochettino, en rueda de prensa posterior, no ocultó su frustración por el rendimiento del equipo: «No podemos permitirnos este tipo de actuaciones inconsistentes en la Champions League. Tuvimos suerte de rescatar el empate gracias a Alejandro, pero debemos mejorar sustancialmente si queremos competir contra los grandes de Europa», declaró el técnico argentino. Consultado sobre la clasificación, Pochettino fue prudente: «Quedan partidos difíciles por delante. Necesitamos sumar victorias en nuestros próximos encuentros para garantizar nuestro pase a la siguiente fase».
Por su parte, Alejandro Garnacho se mostró satisfecho pero autocrítico: «Estoy feliz por el gol porque ayudó al equipo a sumar un punto importante, pero no podemos conformarnos con empatar contra rivales que, sin faltarles al respeto, están por debajo de nuestro nivel. Tenemos que ser más contundentes desde el inicio», expresó el joven extremo de 21 años.
El Qarabag, por su parte, sumó su segundo punto en la competición y demostró que puede competir de igual a igual contra equipos teóricamente superiores, especialmente jugando en su estadio con el apoyo de su afición. El conjunto azerbaiyano, que vive su tercera participación en la fase de grupos de la Champions League, continúa haciendo historia para el fútbol de su país.
Fuente: espn-futbol-internacional