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La batalla legal entre Kylian Mbappé y el Paris Saint-Germain tomó un nuevo giro este 5 de noviembre de 2025, cuando el tribunal laboral de París confirmó oficialmente que la audiencia entre ambas partes tendrá lugar el próximo 17 de noviembre. El conflicto, que involucra una reclamación del delantero francés por 55 millones de euros en concepto de salarios y bonos impagados, promete convertirse en uno de los casos más mediáticos del deporte europeo y podría sentar precedentes importantes en las relaciones contractuales entre clubes y futbolistas de élite.
La disputa se remonta a los últimos meses que Mbappé pasó como jugador del PSG antes de su traspaso al Real Madrid en el verano de 2024. Según la demanda presentada por los abogados del atacante, el club parisino adeuda cantidades millonarias correspondientes a primas de fichaje diferidas, bonos por rendimiento deportivo y salarios de los últimos tres meses de su contrato. Mbappé argumenta que estas sumas estaban estipuladas contractualmente y que el PSG incumplió sus obligaciones financieras al no realizar los pagos en los plazos acordados.
Sin embargo, el Paris Saint-Germain ha presentado una contrademanda sorprendente reclamando a su exjugador la suma de 98 millones de euros por lo que califican como «incumplimientos contractuales graves» durante la última temporada del futbolista en el club. Según fuentes cercanas a la directiva del PSG, estas reclamaciones incluyen pérdidas económicas derivadas de la negativa de Mbappé a renovar su contrato, daños a la imagen comercial del club y supuestos acuerdos verbales no respetados relacionados con el proyecto deportivo de la institución.
El caso ha generado un intenso debate en el mundo del fútbol sobre los límites del poder de los jugadores en las negociaciones contractuales y las obligaciones financieras de los clubes multimillonarios. Expertos legales consultados por medios especializados señalan que el tribunal laboral de París tendrá que analizar meticulosamente los contratos firmados entre 2017 y 2024, período durante el cual Mbappé renovó su vinculación con el PSG en dos ocasiones, la última de ellas en 2022 cuando rechazó una oferta del Real Madrid para permanecer en París.
La confirmación de la fecha de la audiencia llegó después de varios meses de intentos de mediación privada que no prosperaron. Según reveló el diario francés L’Équipe, hubo al menos tres reuniones entre representantes legales de ambas partes durante el verano de 2025, pero las posiciones resultaron irreconciliables. Mbappé se mantiene firme en su reclamación de los 55 millones, mientras que el PSG insiste en que el jugador debe compensarles económicamente por lo que consideran «daños deportivos y comerciales significativos».
El presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, quien hasta hace poco más de un año mantenía una relación cercana con Mbappé, se ha mostrado particularmente duro en sus declaraciones públicas recientes. «El PSG siempre ha cumplido con sus obligaciones contractuales con todos nuestros jugadores. Si ahora debemos defender nuestros derechos ante un tribunal, lo haremos con total determinación», declaró el directivo qatarí en una rueda de prensa celebrada en septiembre de 2025.
Por su parte, el entorno de Mbappé ha filtrado información a medios franceses asegurando que el delantero «solo busca cobrar lo que legítimamente le corresponde» y que «nunca imaginó que su salida del PSG terminaría en los tribunales». Fayza Lamari, madre y representante del jugador, declaró en una entrevista reciente: «Kylian cumplió profesionalmente hasta el último día de su contrato con el PSG. Ahora le corresponde al club honrar sus compromisos financieros. Es una cuestión de principios, no solo de dinero».
La situación también ha puesto en alerta a otros clubes europeos y jugadores de élite, quienes observan con atención cómo se desarrollará este caso que podría redefinir aspectos importantes de la contratación futbolística. La FIFA y la UEFA, organismos rectores del fútbol mundial y europeo respectivamente, no han emitido comentarios oficiales, pero se especula que cualquier resolución judicial podría influir en futuras regulaciones sobre transferencias y derechos contractuales.
En el aspecto deportivo, el conflicto legal no parece estar afectando el rendimiento de Mbappé en el Real Madrid, donde se ha adaptado exitosamente y ya acumula 14 goles en todas las competiciones durante su primera temporada con la camiseta blanca. Sin embargo, algunos analistas sugieren que la presión mediática del juicio podría afectar su concentración en momentos clave de la temporada, especialmente si el proceso judicial se extiende más allá de la audiencia del 17 de noviembre.
El tribunal laboral de París, ubicado en el distrito 10 de la capital francesa, tiene experiencia en casos de alto perfil del deporte profesional, habiendo mediado previamente en conflictos entre clubes de fútbol, rugby y baloncesto con sus atletas. Los jueces especializados en derecho laboral deportivo deberán evaluar no solo los contratos escritos, sino también la documentación de comunicaciones internas, correos electrónicos y potenciales acuerdos verbales que ambas partes puedan presentar como evidencia.
El desenlace de este caso podría tener implicaciones financieras significativas para ambas partes y será seguido con lupa por la industria del fútbol global, que mueve miles de millones de euros anualmente en transferencias y salarios de jugadores.
Fuente: marca-deportes