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El FC Barcelona protagonizó una de las actuaciones más irregulares de la temporada al empatar 3-3 ante el Club Brujas en Bélgica este 5 de noviembre, en un partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de liga de la Champions League. El equipo culé estuvo tres veces abajo en el marcador y solo la brillantez de Lamine Yamal y un autogol en los minutos finales evitaron lo que habría sido una dolorosa derrota que complica las aspiraciones blaugranas en la competición europea.
La noche comenzó de la peor manera para los de Hansi Flick cuando al minuto 7, el delantero senegalés Hans Vanaken abrió el marcador para el Brujas tras un grave error defensivo de Jules Koundé que dejó solo al atacante local frente a Iñaki Peña. El gol tempranero sacudió al Barcelona, que intentó reaccionar con su habitual dominio de la posesión pero sin encontrar claridad en el último tercio del campo ante una defensa belga bien plantada.
El empate parcial llegó al minuto 22 cuando Robert Lewandowski aprovechó un centro desde la izquierda de Raphinha para empujar el balón al fondo de las redes con un testarazo certero que establecía el 1-1. El polaco celebró con sobriedad su tanto número 96 en Champions League, consciente de que el equipo no estaba jugando bien y que el resultado era engañoso respecto al desarrollo del encuentro.
Sin embargo, la alegría duró poco en el banco azulgrana. Al minuto 31, un contragolpe letal del Brujas culminó con un golazo de Raphael Onyedika que superó a Peña con un disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra. El 2-1 dejaba en evidencia las fragilidades defensivas de un Barcelona desorganizado que extrañaba la solidez de Ronald Araújo y Andreas Christensen en el centro de la zaga.
El segundo tiempo comenzó con un Barcelona volcado al ataque en busca del empate, pero nuevamente la falta de concentración defensiva le pasó factura. Al minuto 56, el delantero noruego Ferran Jutglà, ex canterano culé, sentenció el 3-1 tras una jugada individual en la que superó a Koundé y definió con categoría ante la salida de Peña. El estadio Jan Breydel estallaba de júbilo mientras el Barcelona tocaba fondo en su peor actuación de la temporada.
Hansi Flick reaccionó con cambios drásticos, ingresando a Pedri, Ansu Fati y Fermín López en busca de mayor creatividad. La apuesta dio sus frutos cuando al minuto 75, Pedri redujo diferencias con un disparo desde el borde del área que se coló pegado al poste izquierdo tras una gran jugada colectiva iniciada por Lamine Yamal. El 3-2 devolvía la esperanza a los culés que se lanzaron desesperadamente al ataque.
El héroe de la noche sería Lamine Yamal. El joven prodigio español de apenas 18 años tomó la responsabilidad sobre sus hombros al minuto 85 con un golazo desde fuera del área que no dejó opción al portero Simon Mignolet. El disparo cruzado con su pierna izquierda se incrustó en la escuadra superior derecha, desatando la locura en el banco barcelonista y estableciendo el 3-3 que evitaba la catástrofe deportiva.
Pero la historia no terminaría ahí. En el tiempo agregado, al minuto 90+2, un centro al área del Brujas fue desviado por el defensor belga Brandon Mechele que terminó introduciendo el balón en su propia portería en un intento desesperado por despejar. El autogol completaba la remontada imposible del Barcelona, aunque las celebraciones fueron moderadas conscientes de que la actuación había sido deficiente.
Hansi Flick mostró su frustración en rueda de prensa: «No podemos estar contentos con este resultado. Estuvimos tres veces abajo en el marcador ante un rival al que debíamos haber superado con comodidad. Hay problemas defensivos graves que debemos corregir urgentemente. Lamine Yamal nos salvó con su talento, pero no podemos depender siempre de momentos individuales».
El técnico del Brujas, Nicky Hayen, lamentó el resultado: «Merecíamos ganar este partido. Dominamos al Barcelona durante 85 minutos, pero el fútbol a veces es injusto. Un autogol en el último minuto nos arrebata tres puntos históricos. Aún así, estoy orgulloso de mis jugadores que demostraron que podemos competir contra cualquiera».
Con este empate, el FC Barcelona alcanza los 10 puntos y se mantiene en la quinta posición de la fase de liga, pero las dudas sobre el rendimiento defensivo del equipo se acrecientan. Los culés tienen por delante compromisos cruciales ante Borussia Dortmund y Bayern Munich que definirán si logran la clasificación directa a octavos o deberán pasar por los temidos playoffs. La regularidad y solidez defensiva serán claves para las aspiraciones europeas de un equipo que tiene talento pero carece de consistencia.