
CRÉDITOS IMAGEN: Foto: El Español / LaLiga
El RC Celta de Vigo y la Real Sociedad protagonizaron un emocionante encuentro en Balaídos que terminó con empate 1-1, gracias a un gol agónico de Carlos Soler en el minuto 89 que rescató un punto para los donostiarras cuando todo parecía perdido. El partido estuvo marcado por la expulsión del sueco Carl Starfelt al inicio de la segunda parte y la sensacional actuación del portero rumano Ionut Radu, quien mantuvo con vida al Celta durante todo el encuentro.
El encuentro correspondiente a la jornada 9 de LaLiga EA Sports comenzó con un Celta intenso y agresivo, presionando alto y buscando aprovechar su condición de local. La Real Sociedad, por su parte, apostó por un juego más pausado, intentando construir desde atrás con la calidad técnica de sus mediocampistas.
La primera ocasión clara llegó en el minuto 19, cuando Pablo Durán aprovechó un centro preciso desde la banda derecha para adelantar al conjunto celeste. El delantero gallego remató de cabeza en el área chica, batiendo a la defensa txuri-urdin y desatando la euforia en Balaídos. El gol era merecido por la intensidad mostrada por los locales en los primeros compases del partido.
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente en el minuto 47, apenas dos minutos después de iniciarse la segunda mitad. Carl Starfelt, defensa central del Celta, vio la tarjeta roja directa tras una entrada dura sobre Mikel Oyarzabal en una acción donde el VAR confirmó que no había posibilidad de llegar al balón. La expulsión dejó al equipo de Claudio Giráldez con diez hombres durante más de 40 minutos.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en un asedio constante de la Real Sociedad hacia la portería defendida por Ionut Radu. El guardameta rumano, que había llegado cedido desde el Inter de Milán, tuvo la tarde de su vida realizando paradas imposibles una tras otra. Detuvo remates de Oyarzabal, Brais Méndez, Takefusa Kubo y Umar Sadiq, manteniendo milagrosamente el 1-0 en el marcador.
Claudio Giráldez reordenó rápidamente a su equipo, formando un bloque defensivo compacto de 4-4-1 con Pablo Durán como único referente ofensivo. Los celestes corrieron, se sacrificaron y defendieron cada balón como si fuera el último, conscientes de la importancia vital de los tres puntos en su lucha por alejarse de las posiciones de descenso.
La Real Sociedad acumulaba ocasiones pero le faltaba puntería. Sergio Francisco, técnico donostiarra, movió el banquillo introduciendo a atacantes frescos buscando desesperadamente el empate. Carlos Soler, que había entrado en el minuto 70, se convirtió en el hombre más buscado por sus compañeros en los metros finales.
Cuando el partido entraba en tiempo de descuento y parecía que el Celta iba a llevarse una victoria heroica, llegó el golpe final. En el minuto 89, tras un córner desde la derecha, el balón quedó suelto en el área tras un rechace defectuoso de la zaga celeste. Carlos Soler, apareciendo en el momento justo, remató a bocajarro desde dentro del área pequeña y batió finalmente a Ionut Radu, que nada pudo hacer en esta ocasión.
La explosión de júbilo del banquillo realista contrastó con el desánimo absoluto de los jugadores del Celta, que se dejaron caer al césped devastados por haber perdido dos puntos prácticamente en el último suspiro. La grada de Balaídos quedó en silencio sepulcral.
En los minutos finales, el Celta intentó una última arremetida desesperada, pero sin fuerzas ni ideas claras. El árbitro pitó el final confirmando el empate 1-1 que deja un sabor agridulce para ambos equipos.
Con este resultado, la Real Sociedad suma 8 puntos y se mantiene en la zona media-baja de la clasificación, mientras que el RC Celta también alcanza los 8 puntos, manteniéndose en posiciones comprometidas cercanas al descenso. Sergio Francisco, entrenador donostiarra, aguanta una semana más en el cargo tras este empate que evita una crisis mayor.
Las estadísticas reflejan el dominio realista en la segunda mitad: 18 remates totales (8 a puerta) frente a solo 6 del Celta (3 a puerta). La posesión también favoreció claramente a los visitantes con un 62% frente al 38% local.
Axel Witsel, mediocampista de la Real Sociedad, declaró tras el partido: «Nos vamos con una sensación mala porque cuando te marcan así al final es jodido, pero tenemos que quedarnos con que durante 90 y pico minutos hemos hecho un gran partido. Contra equipos grandes tenemos que marcar las que hemos tenido y matar el partido, porque si no puede pasar lo que ha pasado.»
FUENTE: El Español